Economía & Dinero

PIB de 2% del 1T genera optimismo en Hacienda, pero no convence al mercado

Carlos Alonso 19/05/2016

Mientras el ministro Valdés habló de una "aceleración de la actividad", los economistas advierten que los demás trimestres podrían ser más bajos y que no cambian las perspectivas del año de un crecimiento entre 1,5% y 1,8%.

Visiones distintas generó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre de 2%, que se ubicó levemente por sobre el 1,8% esperado según los Imacec. Por un lado, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés,  dio cuenta de una mirada optimista y habló de una “aceleración de la economía” que permitirá una mejor base para el resto del año. Sin embargo, varios expertos consultados se mostraron mucho más cautos, puesto que no tienen la misma perspectiva que entregó el jefe de la billetera fiscal, e incluso consideran que este podría llegar a ser el crecimiento trimestral más alto del año. Ello, por cuanto las expectativas  de expansión para 2016 se mantienen, en general, entre 1,5% y 1,8%. 

Para el secretario de Estado, si bien un crecimiento de 2% es bajo, sostuvo que “hay que notar que hay una revisión al alza de los números que traíamos. (…) Hace dos meses la verdad es que los números eran mucho más pobres y han sido revisados al alza”. En segundo lugar, Valdés señaló que esto “ratifica que en el primer trimestre tuvimos una aceleración de la actividad muy importante, que permite tener una base hacia el año que es mejor que la que imaginábamos”. Asimismo, agregó que el crecimiento anualizado al primer trimestre, como se mide en otros países, fue muy superior a 4%.

Ahora bien, consultado sobre si este registro cambia su proyección para el año, el titular de la cartera afirmó que mantiene sus proyecciones para 2016 de 2% con sesgo a la baja, pero añadió que “creo que al menos hemos visto ya una estabilización del recorte de proyecciones del sector privado, estabilizándose en un poco menos de 2%”. 

Expertos. Los economistas consultados, en cambio, coinciden en que no hay muchos elementos para pensar en una aceleración, por lo que insisten en que lo más probable es un crecimiento bastante plano este año o bien con pequeñas oscilaciones en el margen.   

En ese sentido, para Cristóbal Gamboni de BBVA,  “será difícil crecer sobre 2% este año”. Mientras que para Patricio Rojas, de Rojas y Asociados, “la cifra permite dejar atrás las perspectivas más pesimistas, pero tampoco hay una aceleración. Ahora es factible afirmar que el crecimiento estará con mayor seguridad entre 1,5% y 1,7%”. 

Francisco Klapp, economista de Libertad y Desarrollo (LyD), acotó que “no cambia mucho el panorama para el resto del año, y además se debe considerar que para los próximos trimestres se podría reflejar un mayor deterioro del mercado laboral”.

En tanto, Alejandro Alarcón, economista de la Universidad de Chile, puntualizó que “todavía no es claro que la economía haya vuelto a una meseta de 2%, por lo que será clave el comportamiento del segundo y tercer trimestre para determinar si nos quedamos en el 1,5% o bien pasamos al 2% para el año”. De todas formas, para Alarcón, el escenario base prevé que el PIB estaría más cerca de 1,5%. Antonio Moncado, de BCI ,añadió que con esta cifra “se reduce la probabilidad de un escenario de mayor deterioro para la economía, por lo que prevemos un PIB de 1,8% para este año, sin modificaciones en la estimación”. Sobre las variables de la demanda interna, los expertos coinciden en que no hay muchos elementos para augurar un repunte. En este contexto, Rojas dijo que no hay un cambio significativo de la demanda interna, por lo que se prevé que la inversión se mantenga “floja” y el consumo “en niveles bastante parecidos a los actuales, ya que no hay ninguna fuerza adicional para que mejoren”. Para Sebastián Senzacqua, de Bice, “existen varios vientos en contra que puede afectar el dinamismo de la actividad a futuro, como un mayor deterioro del desempleo, lo que  podría afectar las decisiones de consumo de las personas”.  

Desglose de las cifras. El crecimiento del PIB se ubicó por sobre el 1,3% que registró el último cuarto de 2015, pero por debajo del  2,7% que mostró el mismo período del año pasado. Pero la mala noticia es que éste podría ser el  crecimiento más alto del año en términos trimestrales, según los expertos. 

En el desglose, en términos desestacionalizados, el ente rector señaló que se registró un aumento de 1,3% en relación con el trimestre previo, mientras que la expansión desestacionalizada y anualizada alcanzó una variación en torno a 5,3% en el período, siendo la mayor desde el tercer trimestre de 2013, cuando avanzó 7%. 

Pero este mayor impulso se dio debido a que el instituto emisor corrigió al alza el Imacec de enero de 0,5% a 0,8%, el de febrero de 2,8% a 3% y el de marzo de 2,1% a 2,2%.  

Ahora bien, desde la perspectiva del origen, se observó un alza generalizada de las actividades, salvo pesca, minería y restaurantes y hoteles (ver nota secundaria).  

Desde el enfoque del gasto, la demanda interna creció 0,5%, en respuesta al aumento del consumo que avanzó 2,2%. Este fue impulsado, principalmente, por el mayor gasto de los hogares en bienes y servicios, predominando en términos de contribución el gasto en bienes no durables. Aunque en menor medida el consumo de Gobierno también favoreció el resultado. 

La inversión, en tanto, creció 1,2% impulsada por construcción y otras obras (1,5%) y en menor medida por maquinarias y equipos  que avanzó 0,8%. Si bien el crecimiento de esta variable  es marginal, es un repunte en relación al cuarto trimestre de 2015 donde cayó 8,4% y al -9,6% que anotó en igual período del año pasado. 

Una variable que sorprendió al alza fue las exportaciones de bienes y servicios que crecieron 2,4%, su mayor expansión desde el primer trimestre de 2014, cuando experimentaron un incremento de 5%. De acuerdo al BC, el aumento estuvo predominado por  el componente de servicios, cuyo dinamismo se atribuye a las mayores exportaciones de servicios de turismo. En menor medida, también contribuyeron los envíos de bienes, que crecieron impulsados por las exportaciones de cobre.