Economía & Dinero

Para Arrau: "Si se lograra cerrar un acuerdo con reemplazo interno, veríamos un cambio de ánimo"

Miriam Leiva P. 11/01/2016

¿Cómo evalúa la gestión del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, en estos ocho meses que lleva instalado en el cargo?

Con mucho candor debo decir que fui de los wishful thinking que cuando entró la dupla Burgos-Valdés pensé: “aquí hay un cambio fundamental de timón y la Presidenta se dio cuenta que el camino refundacional no tenía destino”. Hasta que descubrí que no, sobre todo cuando, lamentablemente, mi amigo el ministro de Hacienda aceptó el abrazo del oso de los senadores Jaime Quintana y Guido Girardi a invitación del ministro Nicolás Eyzaguirre y dejó a la dupla complicada. Desde ese momento el debate sigue entrampado, aunque me da mucho gusto ver que volvió la noción de equilibrio macroeconómico fundamental, y creo que está haciendo un esfuerzo enorme por traer moderación y sensatez al Gobierno.

¿Y ha logrado imponer esa sensatez?

Es que al final la Presidenta sigue empujando con mucha fuerza cuestiones que debieran moderarse significativamente, y estoy muy preocupado. Ojalá que el ministro pudiera seguir postergando, chuteando la reforma laboral hasta que entre una mayor sensatez.

¿En qué materias específicamente?

En la Reforma Laboral no hay nada menos que el reemplazo interno. Eso debe ser establecido, sino vamos a ver mucha judicialización, mucha discusión previa y mucha rigidez en el mercado laboral. Cualquier otra cosa va a tener un impacto muy grande para las expectativas, la inversión y la recuperación de la confianza. Veo al ministro tratando, de hecho hubo una carta de los técnicos de la Nueva Mayoría (NM) pidiendo el reemplazo interno -no conozco economista que esté de acuerdo con lo que se está haciendo-, pero lamentablemente no hay intención en la NM de apoyarlo y vamos a terminar con una reforma que va a mantener por un buen rato la incertidumbre y desconfianza.

¿Cree que el sólo hecho de establecer el reemplazo interno traería un aumento de la confianza que está en los peores niveles desde 1999?

Absolutamente. Si se lograra cerrar un acuerdo, que no veo posible, donde haya reemplazo interno completo y automatización de los beneficios a los no sindicalizados, creo que veríamos un cambio de ánimo y actitud muy fuerte. Esta es la reforma más compleja porque es más difícil de revertir, incorregible, un paso en falso acá es muy grave.

¿Cuál es su expectativa de crecimiento para este año?

Mi expectativa está entre 2% y 2,5% con sesgo a la baja. Creo que se podría crecer un 2,5% y que podríamos tener un nuevo período de oro (sobre 5%), pero necesitamos claridad. Hay que poner el foco en la infraestructura digital, pero lamentablemente el Gobierno, en vez de estar focalizado en impulsar el crecimiento, nos mantiene en un debate tan árido en lo político que está tensionando a la sociedad enormemente, con una economía estancada en el 2%.

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