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Economía & Dinero

Mayor actividad local desplazaría al turismo de compras como motor del comercio en 2018

Gabriela Villalobos 10/11/2017

La demanda por bienes durables de parte de extranjeros apoyó la actividad del sector durante gran parte de este año. Sin embargo, en los próximos meses la dinámica dará un vuelco de la mano de un mayor dinamismo interno.

El sector comercio dio una de las grandes sorpresas durante este año. Sólo los más optimistas pronosticaban que la industria cerraría el año con un crecimiento máximo de 3%. Sin embargo, a septiembre, el índice de actividad de ventas del comercio del INE acumula un alza de 3,8% en doce meses. Para el próximo año, las apuestan continúan al alza. Eso sí, por razones distintas a las que explicaron la mayor actividad durante los últimos meses.

Desde mediados de 2016, el sector se ha reactivado. Desde junio del año pasado la tendencia del indicador ha ido al alza, salvo en marzo y abril de este año. El responsable de tirar el carro han sido los bienes durables, los que han crecido a doble dígito en diez de los últimos doce meses. Situación que dista bastante de lo sucedido anteriormente. En 2015, el consumo de bienes durables promediaba un crecimiento de 2,7%, en línea con los no durables.

Pero la fuerza ya ha empezado a decaer. Tras alcanzar un peak de aumento de 22,4% en mayo de este año, las cifras se han moderado, alcanzando un alza de 11,6% en septiembre. Según comenta Manuel Melero, presidente de la Cámara Nacional del Comercio (CNC), el mejor escenario de ventas del sector ha sido apoyado en los últimos meses por la masiva llegada de argentinos a hacer turismo de compras al país. Sin embargo, advierte que ese tipo de consumo ha ido en retirada en el último tiempo. Así, no se espera que esta variable impulse las cifras del próximo año.

El comercio de compras no ha sido el único responsable del crecimiento de los bienes no durables. Según George Lever, gerente de estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), las cifras también han sido apoyadas por el boom en el mercado de automóviles. A octubre, la industria acumula un total de 291.681 vehículos vendidos, superando ya todo lo comercializado en 2017 (ver página 28). A este fenómeno se suman las bajas tasas de interés y la liberación de recursos tras la caída en la adquisición de viviendas tras el boom de operaciones previo a la aplicación del IVA.

Para el próximo año, se espera que la dinámica dé un giro. Para Lever, el consumo crecería en 2018 apoyado de manera general por un mejor entorno macroeconómico y apuntalado de forma particular por el consumo de no durables. “Los durables moderarán su trayectoria a niveles más sostenibles en el tiempo”, proyecta Lever, quien apuesta que el consumo crecerá por sobre el 4% en 2018. Melero, también estima que el consumo será apoyado para un mayor crecimiento global y mejores expectativas internas. De hecho, la confianza de los consumidores alcanzó en octubre su mayor nivel en tres años, según el Índice de Percepción Económica (IPEC), de Adimark.

Desde Banchile también son optimistas, pero más moderados: estiman que la actividad crecerá 3% el próximo año. “Esto dista de ser un supuesto heroico a la luz de las tasas de expansión recientes”, comenta Jorge Lorca, economista senior de Banchile Inversiones. Eso sí, estima que la industria aumentará su peso en la economía local, el cual se sitúa actualmente en 8,97% (ver infografía).

Apoyo del e-commerce

Aunque Amazon aún no oficializa el ingreso de su servicio Prime -que permite el envío de productos incluso durante el mismo día de compra-, los trascendidos de su llegada han remecido a la industria. Así, desde la industria comentan que su aterrizaje dará un impulso adicional al comercio en general al aumentar las transacciones por el canal online.

Según estimaciones de la CCS, el comercio electrónico en Chile cerrará con un aumento de 20% este año, llegando a cerca de US$3.700 millones transacciones. Para 2018, en tanto, el crecimiento se aceleraría a 35%, con lo que se acercaría a los US$5 mil millones. En 2020, en tanto, las cifras superarían los US$8.000 millones. Para el gremio, existen tres razones que explicarían este aumento. Primero, una mayor adopción de hábitos transaccionales online por parte de los usuarios. Segundo, una tendencia emergente por parte de pequeñas empresas a migrar hacia al comercio electrónico y, tercero, una adecuación, cada vez mayor, entre el despliegue de oferta y las necesidades de los consumidores.

Preocupaciones

De la mano del repunte del consumo, las expectativas de los empresarios de la industria del consumo volvieron nuevamente al terreno optimista. De hecho, en octubre alcanzaron su nivel más alto desde abril de 2014, según el Indicador Mensual de Confianza Empresarial de Icare. Esto no significa que no existan preocupaciones para el próximo año.

Para la CNC, aunque el escenario económico del país ha mejorado, las inversiones aún no logran despegar del todo. “Muchos empresarios se encuentran expectantes del próximo Gobierno, no como algo determinante en sus decisiones, pero claramente un Gobierno que dé garantías, menos trabas y un mejor ambiente de negocios”, comenta Melero.

En la CCS mencionan otro tema que estará entre los dolores de cabeza del sector: el marco regulatorio. “El próximo año verá de lleno la implementación de la Ley Sernac y en la cual nos interesa colaborar activamente con las autoridades”, dice Lever, que agrega que en el gremio también existe preocupación por la moción que busca extender la garantía de los bienes durables a dos años, y aquella que apunta a hacer responsable a la banca ante la ocurrencia de fraudes a los tenedores de tarjetas de débito o crédito.