Economía & Dinero

Luis Eduardo Escobar: "Habla de aumentar la inversión, pero vuelve a repetir las mismas cosas, cuando éstas sólo nos mantienen donde estamos: en el 1,5%"

Miriam Leiva P. 23/05/2016

Indica que las concesiones, construcción de hospitales, embalses y viviendas son una "dosis de remedio insuficiente. Necesita darle un empujón a la economía". "Creo que la mención fue para despejar las dudas en torno a si ella le daba importancia al crecimiento, fue una manera elegante de decir que no hay retroexcavadora".

Atento al tercer discurso presidencial del 21 de Mayo estuvo el economista asociado a Chile 21, Luis Eduardo Escobar. 

En general le gustó la alocución, especialmente el reconocimiento de la Presidenta a que Chile es un país latinoamericano y multicultural. “Me pareció un buen discurso. En lo formal muy bien estructurado, con una entrega grata, y se agradece que fuera comparativamente corto. En el fondo, reflejó muy bien lo que el gobierno quiere hacer y el orden de los temas va fijando sus prioridades. El cierre me pareció muy bueno con el llamado de construir un país juntos, ese tipo de invitaciones son importantes, no es algo baladí”.

Pero no estuvo de acuerdo con todas las medidas propuestas. 

Cuando la Presidenta reconoce que su Gobierno no partió de la nada, ¿es el fin de la retroexcavadora?

-Esa frase muy desafortunada es del senador Quintana, y nunca sentí que la Presidenta estuviera en esa línea. Si hacemos una analogía con la casa diría que ella siente que la casa nos quedó chica y tenemos que agrandarnos. Los quintana quieren demoler y construir una nueva; la derecha que vive en el living comedor no quiere que la molesten los del segundo piso; y Bachelet quiere ampliarla para el lado, bajar a los del segundo piso y compartir la cocina. Entonces obvio que la derecha se preocupa porque tienen un montón de privilegios inauditos que se reflejan en los niveles de desigualdad como repitió varias veces en su discurso, porque el crecimiento por sí mismo no resuelve la desigualdad.

¿Pero la casa tampoco se puede ampliar sin crecimiento?

-Correcto.

¿Entonces le colocó el énfasis necesario a este punto?

-El foco principal estuvo en educación. Se hizo cargo del problema de crecimiento de corto plazo al hablar del ciclo del cobre y lo sumó al empleo. Yo creo que el orden está equivocado, desde el punto de vista economicista, primero va la inversión, después el crecimiento y eso va a generar empleo. Esa ligazón no quedó bien estructurada, porque si bien habla de aumentar la inversión, vuelve a repetir las mismas cosas como los programas de hospitales, viviendas, embalses, concesiones, cuando éstas son insuficientes ya que sólo nos mantienen donde estamos, en el 1,5%.

¿Entonces no tuvo la urgencia necesaria cuando estamos creciendo a sólo 2%?

-Creo que trató de dar un énfasis, pero la dosis del remedio fue insuficiente, hay que darle un empujón a la economía y si se quiere crecer más se necesita más inversión pública y equipos más fuertes en los ministerios para materializarla. Creo que la mención fue para despejar las dudas en torno a si ella le daba importancia al crecimiento, fue una manera elegante de decir que no hay retroexcavadora. Pero sigo sin creerle lo de los 22 hospitales cuando termine el Gobierno.

¿Qué le pareció la señal de que iba a mantener la senda de reducción del déficit estructural de 0,25 puntos por año?

-Eso es incompatible con lo que acabo de decir. Chile tiene finanzas muy ordenadas, tan ordenadas que impiden el crecimiento. Todo eso está bien pero el Estado invierte por año, tradicionalmente, un 2,3% del PIB (Producto Interno Bruto) y lo que se está haciendo al tratar de reducir el déficit estructural, es seguir al mismo ritmo. Lo que yo y otros economistas estamos diciendo que para reimpulsar la actividad a un 4%, el paso inicial más grande debe darlo el sector público aumentando en 1 punto porcentual más la inversión, y eso creará confianza en el sector privado de que hay efectivamente compromiso con el crecimiento. No podemos agrandar la casa repartiendo lo mismo. 

¿Qué comentario le merece que haya admitido que la gestión ha sido débil?

-En ese punto hay un acuerdo transversal tanto de la gente que ha estado en el gobierno de la misma Bachelet, y de Lagos. Todos nos damos cuenta que hay un problema muy serio de capacidad del sector público. La reforma al Estado es uno de los grandes temas pendientes.

¿Construye confianza -palabra tantas veces mencionada- si insiste en temas que los empresarios consideran negativos como la reforma a la Constitución?

-Creo que ellos se están poniendo el parche antes de la herida, lo que pasa es que a la derecha le gustaría escribir la nueva Constitución en el living de Fontaine (Juan Andrés, en alusión al acuerdo de reforma tributaria) y ella quiere abrirla a todo el mundo.

¿Qué la pareció el anuncio de que insistiría con la AFP estatal?

-Eso no va a servir para nada con las reglas actuales; ahí se genera incertidumbre porque hará más de lo mismo. ¿Para qué servirá una AFP estatal? No va a cambiar nada del sistema, sólo sacará un poco de gente de las AFP actuales, pero no cambiará la rentabilidad porque las reglas de inversión las fija un comité, el problema es el sistema que tiene una tasa de reemplazo de menos de 40%.

También se habló de mayor transparencia en la gestión de los recursos de las FFAA, ¿a qué debiera apuntar?

-Hay que desarmar otro de los nudos gordianos que nos dejó “don Pino”, que generó un sistema de total autonomía financiera de las FFAA, de muy poco control que ha provocado escándalos. Parte del paquete debería ser cambiar la Ley reservada del cobre.

¿Echó de menos alguna mención a la reforma laboral?

-Ese es un silencio sorprendente y sólo refleja el hecho de que no hay acuerdo sobre qué hacer, aún no hay una solución con la cual esté satisfecha. Habría sido ideal que hubiera dicho algo porque es un tema que se debe despejar pronto.