Economía & Dinero

Lizama: "Mejor que (los jueces) se postulen a diputados o senadores si quieren cambiar reglas"

Juan Pablo Palacios 06/06/2016

Socio de Lizama y Cia. y miembro del comité laboral de la Sofofa lanzó una crítica al dictamen de la Corte Suprema, que validó tesis de que ajustes en turnos y horarios -figura similar a las adecuaciones necesarias de la R. Laboral- constituyen sustitución con internos.

La Corte Suprema volvió a remecer al ámbito jurídico laboral. El pasado miércoles declaró inadmisible un recurso de unificación de jurisprudencia y validó una sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago, que estableció que los ajustes en turnos y horarios realizados por la empresa Brinks en el marco de una huelga del año 2015, constituyen reemplazo interno.

La tesis del magistrado de primera instancia, Álvaro Flores, que luego fue ratificada por la Corte de Apelaciones de Santiago y ahora por la Cuarta Sala del máximo tribunal, significó un cambio de criterio respecto de lo que se entendía por sustitución con trabajadores internos y sancionó una figura similar al concepto de adecuaciones necesarias que se aprobó en la Reforma Laboral.

Así lo ve el abogado socio de Lizama y Cia. y miembro del comité laboral de la Sofofa, Luis Lizama, quien añade que el dictamen de la Suprema “es una manera de anticiparse a la entrada en vigencia de la reforma”.

 “Acá hay un cambio de doctrina, porque en general la Dirección del Trabajo (DT) que fue la que desarrolló la idea de reemplazo interno con más fuerza, siempre dijo que el reemplazo de un trabajador era la sustitución de la función del trabajador que no estaba en huelga para que hiciera el trabajo del huelguista. El fallo cambió el sentido de lo que se había entendido hasta ahora por reemplazo de trabajadores en huelga”, sostiene Lizama.

El experto laboralista va más allá y advierte que “estamos llegando a un punto en que lo que hace el huelguista, dónde lo hace y a la hora en que lo hace, va a ser imposible de modificar. Creo que eso no se aviene con lo que la Reforma Laboral estableció, que es justamente darle un espacio al empleador para que pueda modificar la jornada laboral del que no está en huelga, con límites indudablemente. Si no, no tendría sentido la discusión que se dio en el Congreso por las adecuaciones necesarias, está discusión estaría desmentida por los jueces de antemano. Esto es una manera de anticipar la vigencia de la ley, de un modo que no resulta muy aceptable”.

Los cuestionamientos de Lizama al pronunciamiento de los supremos no pararon ahí: “Los jueces tienen que resolver los conflictos apegados a la ley positiva. Ellos no son un poder de control. El juez aplica el derecho, es decir, la regla que estableció el legislador de manera democrática, con mayorías. Esto es subvertir la letra de la regla. De antemano, esto no parece muy razonable. Mejor que (los jueces) se postulen como candidatos a diputados o senadores si quieren cambiar las reglas. Si quieren modificar las políticas públicas, que compitan en elecciones, pero no tiene ningún sentido cambiar el sentido de la regla antes de que entre en vigencia”.

Debate jurisprudencial. La legislación vigente que aún no ha sido derogada por el veto presidencial que paralizó la promulgación de la Reforma Laboral, permite el reemplazo de trabajadores en huelga. 

En el último tiempo se abrió el debate respecto de si los requisitos del artículo 381 del Código del Trabajo aplican tanto para el reemplazo externo e interno (tesis amplia) o sólo para el externo (tesis restrictiva). Según el blog especializado en temas laborales Prosindical, la Cuarta Sala anterior -en la época del ministro Patricio Valdés- sostuvo la primera tesis, lo que constituía un incentivo para que las empresas recurrieran al reemplazo interno y así ahorraran costos. Pero desde diciembre de 2014 (caso Promolinks) la sala actual que integran los magistrados Sergio Muñoz y Carlos Cerda, entre otros, sostiene la segunda. “Su criterio es tan asentado que, en el caso de Brinks, la Corte no oyó alegatos y derechamente declaró inadmisible el recurso afirmando que en la actualidad, no hay diferentes interpretaciones, con lo que envía una poderosa señal: el reemplazo interno ya no es gratis. Al menos con la ley actual”, dice Prosindical.

Lizama afirma que más allá de esta discusión, si se promulga la Reforma Laboral este nuevo criterio en materia de reemplazo será desplazado. “En el futuro con esta nueva regla incorporada al Código del Trabajo, de una restricción legal a la huelga, el espacio que dejan las adecuaciones necesarias, si bien es limitado, permitiría a un empleador efectuar ajustes en turnos y horarios. Eso quedó establecido como posible en la regla legal”, dijo.