2297020_500.jpg

Economía & Dinero

Líderes del G-7 ven situación grave en países emergentes y debaten sobre la economía global

Reuters 26/05/2016

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, hizo una comparación con la crisis financiera global del 2008.

Los líderes del Grupo de los Siete países más desarrollados (G-7) expresaron su preocupación sobre las economías emergentes este jueves durante una cumbre del grupo y su anfitrión, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, hizo una comparación con la crisis financiera global del 2008.

Abe sostuvo que los líderes del G-7 coincidieron en la necesidad de un gasto flexible para estimular el crecimiento mundial, pero que el momento y la cantidad que ofrezcan dependerá de cada país, dijo Hiroshige Seko, secretario adjunto del gabinete.

Seko añadió que algunos países del G-7 no ven la necesidad de realizar este tipo de gasto. Gran Bretaña y Alemania se han resistido a los llamados para ofrecer un estímulo fiscal.

“Los líderes del G-7 expresaron la opinión de que las economías emergentes están en una situación grave, aunque hubo puntos de vista de que la situación económica actual no es una crisis”, dijo Seko después de la primera jornada de una cumbre del G-7 de dos días en Ise-Shima, en la zona central de Japón.

Abe presentó datos que mostraron que los precios mundiales de las materias primas cayeron un 55% desde junio del 2014 hasta enero del 2016, el mismo margen que se registró entre julio del 2008 y febrero del 2009, tras el colapso de Lehman Brothers.

Lehman era el cuarto banco de inversión más grande de Wall Street cuando se acogió a una protección por quiebra el 15 de septiembre del 2008. Su quiebra -la más grande en la historia de Estados Unidos- desencadenó la crisis financiera global.

Abe espera, según algunos expertos, utilizar una declaración del G-7 respecto a la economía global para justificar un paquete fiscal doméstico que incluiría el posible aplazamiento de una subida del impuesto sobre las ventas fijada para abril del 2017.

También se espera que los líderes del G-7 -que agrupa a Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos- reafirmen durante la cita un compromiso previo con la estabilidad en los mercados de divisas.