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Economía & Dinero

Leonardo Suárez: "Chile ha sido, es y seguirá siendo una marioneta del precio del cobre"

C. Alonso y R. Cárdenas 25/01/2016

Así, con el metal rojo entre US$1,95 y US$2, prevé una expansión del PIB de 2,3% para 2016, pero le otorga 35% de probabilidades a un escenario mejor que ese, con crecimiento sobre 3%, y sólo 15% a uno peor. Cree que la tasa de interés a lo más llegará a 4% en el actual ciclo de subida y sindica al timonel del BC, Rodrigo Vergara, como el principal promotor de esta alza, ya que "quiere irse dejando la inflación lo más cerca de la meta".

Pese a que las expectativas sobre la economía chilena no paran de ajustarse a la baja y a que la semana pasada el precio del cobre rompió el piso de los US$2 la libra, el economista jefe y director de Estudios de LarrainVial, Leonardo Suárez, no tiene una mirada particulamente negativa de lo que será este 2016. Incluso, por el contrario, hasta se reconoce algo optimista, ya que si bien a su juicio la suerte del país depende esencialmente del metal rojo, por ese lado puede haber una sorpresa positiva de la mano de una demanda china menos débil de lo que se prevé. Así, en su escenario central, al que le asigna 50% de probabilidades y con un cobre entre US$1,95 y US$2, el PIB crecería del orden de 2,3%. Pero su balance de riesgos es al alza, otorgándole un 35% de posibilidades a un resultado económico mejor que eso y sólo 15% a uno peor.

¿Cómo está viendo el escenario para China y  su impacto en la economía global y en Chile?h3

Lo que importa de China es la inversión fija. Los chinos juntos con informar  que su economía creció 6,9%, informaron que la inversión fija creció 10%. Eso no cuadra con la realidad que se aprecia día a día. Pero sí cuadran las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde la tasa de inversión era de 47% en 2013; 46,5% en 2015 y 44,3% del PIB en 2015, eso quiere decir que la inversión está creciendo 1,8%. Esto es lo central, porque el 85% del cobre que consumen los chinos (44% de la demanda global) se orienta a telecomunicaciones, construcción, urbanización, obras de ingeniería. Y esto es lo que se ha ajustado.  

En ese sentido, ¿cuáles son sus perspectivas para el precio del cobre?

El escenario base para el cobre es que se quede entre US$1,95 a US$2 por libra. Sin embargo, si la economía china aumenta su inversión fija sólo en un 5%, sumado a los ajustes de la producción que están haciendo las mineras, se producirá un déficit global de cobre entre 2016 y 2017,  y eso puede sostener el precio del metal en estos niveles. Ahora, si eso es acompañado de una recuperación de las monedas frente al dólar, con más razón el cobre puede subir y llegar a US$2,5. 

Con esas perspectivas para China, y el precio del cobre ¿cómo ve el crecimiento de Chile?

En un escenario con un cobre que se mantiene en los actuales niveles, cercano a US$2 la libra (en línea con los costos de la mediana de la industria), la economía puede crecer 2,3% este año. Pero el 2016 todavía no está jugado. Hay muchos riesgos, entre ellos que la Reserva Federal (Fed)  suba la tasa con más agresividad de la que se espera y que el dólar siga siendo un refugio en reacción a los nuevos ajustes en China. Con eso, el cobre se puede ir a US$ 1,5 la libra. De ser así, el crecimiento de Chile no será 2,3%, sino que 1%.  En definitiva, a mi escenario base, de un cobre en 2% y un PIB creciendo 2,3%, le doy 50% de probabilidades, mientras que la probabilidad de crecer 1% con cobre a US$1,5 es de 15% y la de crecer sobre 3% y un cobre en US$2,5 la libra tiene 35%. 

¿La expansión del PIB de Chile está siempre supeditado a lo que pase con el cobre?

Al final del día lo que le está pegando a Chile es el precio del cobre, porque Chile ha sido, es y seguirá siendo una marioneta del precio del cobre. Y esto depende de China, que es el principal consumidor de cobre a nivel mundial. Lo que pasa en Chile si el cobre baja, es que el dólar sube y la bolsa cae. Entonces, aquí tanto las cuentas fiscales como la economía en su conjunto, el  tipo de cambio, la bolsa y las  utilidades de las empresas, son al fin y al cabo dependientes del precio del metal rojo.  

¿Se puede afirmar entonces que la actual desaceleración de la economía chilena responde en mayor grado a lo que está pasando internacionalmente?

Siempre ha sido así. Pasó en la crisis asiática y en la subprime. El 90% del comportamiento de la economía local se debe a factores externos y 10% a factores locales. Ahora, con las reformas, que son más bien permanentes, subió del 10% al 25% la importancia de lo interno, pero sigue siendo un 75% factores externos. 

Es decir, ¿seguimos siendo netamente dependientes del cobre?

Los tres primeros años de Bachelet antes de la crisis subprime, y los tres primeros años del Gobierno de Sebastián Piñera se creció cerca de 6%. Ninguna de las razones que explican este crecimiento es  atribuible al personaje de turno de La Moneda. Acá lo que había era un modelo que permitía crecer y aprovechar el ciclo externo, es decir, quien estaba en el Gobierno no tiene ningún mérito, e incluso podríamos haber cerrado La Moneda y el país habría crecido igual, ya que esto se debía a que el cobre estaba sobre los US$3 la libra.

Pero a nivel interno, ¿se pueden hacer políticas públicas para mitigar el efecto externo? 

La propensión del Gobierno es, a lo más, a frenar el deterioro adicional que pueda tener la economía.  Las políticas que está impulsando la administración Bachelet son  redistributivas y, por ello, el foco no está fijado en el crecimiento. Y si bien con Rodrigo Valdés el deterioro no va a persistir, tampoco se ve algo que pueda cambiar. La Reforma Tributaria ya se hizo y fue un shock fuerte. Chile tenía privilegios tributarios que no había en otros países, y ahora vamos a quedar igualados con países europeos con economías de bienestar. Si bien es legítimo, va en sentido contrario al mercado. 

Dado eso, ¿no ve una recuperación de la actividad para los próximos años?

Habrá una recuperación cuando empiecen a recuperarse los commodities. Mientras tanto, con cobre a US$2 la libra, lo máximo que se puede aspirar a crecer es sobre 3% como mucho. 

Tasa de interés

¿Cómo evalúa el accionar del Banco Central?

El BC tiene un mandato que es la inflación. Y por ello, está mirando lo que dice y hace la  Fed, y el tipo de cambio, porque ha llegado al diagnóstico de que la principal fuente del alza de precios es el tipo de cambio, y por lo tanto quiere frenar el dólar, esa es la preferencia revelada del BC. En ese contexto, la principal consecuencia es que exacerba el ciclo negativo, ya que si quiere parar la inflación con tasas de interés, no tendría que subirla a 4% o a 5%, sino que mucho más  y hacer algo parecido a lo que hizo Carlos Massad en 1998. 

¿El BC se adelantó al iniciar el ciclo de alza de la tasa?

El BC está haciendo política monetaria mirando la inflación de corto plazo por un tema de credibilidad, ya que le pasan la cuenta si  se pasa del techo del rango que va de 2% a 4%. Ahora la pregunta es, ¿cabe reaccionar o no? 

En ese sentido, el BC tiene como supuesto de trabajo dos alzas más este año y luego otra en 2017, ¿comparte esa trayectoria?

A lo más este ciclo de alza de la tasa de interés llega a 4%. La política monetaria no tiene mucho espacio, porque al final el efecto del tipo de cambio sobre la inflación es por una  sola vez y además no se ven presiones de demanda. Además, si bien el dólar puede llegar a $760 como techo durante este primer trimestre, posteriormente convergerá a niveles bajo $700. 

¿Ha habido una sobrerreacción del BC?

Este año Rodrigo Vergara deja la presidencia del ente rector y por ende, quiere irse dejando la inflación lo más cerca de la meta -que es 3%- o por lo menos bajo 4%. No me cabe duda que es él quien está impulsando el alza de tasas. El Banco Central se ha sumado a las políticas procíclicas de la administración Bachelet, subiendo la tasa de interés.

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