Economía & Dinero

La tormenta perfecta que enfrenta la economía ecuatoriana

Paulina Breschi 18/01/2016

Bajos precios del crudo, una economía dolarizada, problemas desde China y Rusia, así como un alto riesgo país es una mezcla que promete tener consecuencias financieras para el país.

La llamada “tormenta perfecta” está golpeando a la economía ecuatoriana: una fuerte caída de los precios del petróleo, el fortalecimiento del dólar, el alto riesgo país (que ha dificultado la colocación de bonos en los mercados) y la incertidumbre proveniente de mercados internacionales, como Rusia y China, han mermado el desempeño económico del país. 

Aunque el Gobierno aseguró que el país vería un crecimiento de 0,4% en 2015, analistas señalan algo distinto. De hecho según cifras compiladas por Bloomberg, el país había tenido un crecimiento hasta septiembre de 2015, de -0,8%. Para el economista ecuatoriano, Walter Spurrier, director de Análisis Semanal y presidente de Grupo Spurrier, Ecuador tendrá un crecimiento “casi nulo” en 2015. “La última declaración del presidente dice que si habría crecimiento de 0,4%, a mi me parece que difícilmente se va a llegar a tener crecimiento alguno en 2015. Digamos que vamos a estar cerca del 0% de crecimiento”, dijo a PULSO. Mientras que para 2016 prevé un mayor deterioro de la economía. Según cifras del Fondo Monetario Internacional el país verá una contracción de 2% en 2016, convirtiéndose en uno de los países de la región con peor desempeño, después de Venezuela y Brasil. 

En lo mismo coincide el economista director del Instituto de Economía de la Universidad de San Francisco de Quito, Pablo Lucio Paredes, que estima que este 2016 será un año donde la economía del país “continuará cayendo y el desempleo aumentando (su tasa actual es de 5,5%). La única alternativa sería un shock de confianza para el sector privado, pero eso no sucederá dada la ideología del Gobierno”, dijo a PULSO.

Pese al difícil momento económico que enfrenta el país, y aunque la popularidad del presidente cayó en 2015 a 41%, sigue siendo la más alta de la región. Analistas estiman que dicha popularidad se debe a los elevados niveles de inversión pública que realizó el gobierno de Rafael Correa, aunque la inversión privada se ha visto dañada. 

Sin embargo, considerando que un 30% de los ingresos fiscales provienen del petróleo, se espera que haya más recortes a los gastos de capital en 2015 (en gastos en infraestructura por ejemplo) para mantener el déficit, lo que tendría un efecto a largo plazo en la inversión que ha beneficiado la aprobación del presidente. De hecho desde agosto de 2015 a la fecha los ingresoso petroleros vieron una cáida de 21%, a US$23 por barril (por debajo de las cifras de enero pasado). “Esto se complica aún más por el hecho de que el Gobierno tiene poco acceso a financiamiento externo (actualmente tiene la segunda más alta prima de riesgo de la región después de Venezuela). Una opción es que se dependa de la financiación China, que en 2015 fue más lento en llegar de lo previsto y podría resultar difícil este año, debido a los problemas económicos del país”, dijo a PULSO el analista para Ecuador del The Economist Intelligence Unit, Mark Keller. 

El riesgo país ha empeorado, hoy se encuentra con 1549 puntos, lo que hace que sea mucho más difícil colocar bonos en el mercado internacional. Sus $2 mil millones de notas con vencimiento en 2024 han caído un 10,5% desde que el país pagó un bono con vencimiento el 15 de diciembre, la mayor entre las deudas soberanas en los mercados emergentes, lo que ha empujado al alza los rendimientos a un récord de 14,8%.

Asimismo las reservas internacionales del país han caído a sus niveles más bajos desde 2012. “El Gobierno responde pensando en su legado, sobretodo en su legado ideológico, por lo tanto, lo que va a hacer Correa este año es recortar algo del plan de inversión, pero no tiene previsto una restricción en el gasto corriente. Y mas bien sigue poniendo sus esperanzas en créditos chinos, lo que implica no ajustar la economía a las nuevas realidades, y dejar que el próximo Gobierno enfrente la situación  de tener que ajustarse o que, milagrosamente, se haya recompuesto la situación económica con bajos precios del petróleo”, consigna Spurrier.

En febrero de 2017 el país enfrenta elecciones y, aunque en menor medida, ya se habla de un cambio de ciclo político para el país. “Es muy pronto para decirlo, dependerá  de qué tan mal le vaya a la economía este año, cuanta culpa asuma Correa, y si cualquier candidato opositor puede ofrecer un mensaje ‘Cambiemos’ convincente”, sostiene Keller.

“A diferencia de Venezuela y Argentina, aquí  no hay una oposición unida y la cultura política es de mantener su cuota de poder, no de ganar las elecciones”, consigna Spurrier.

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