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Economía & Dinero

La amistad entre Figueroa y Swett que acercan a la CUT y la CPC

Pía Toro 12/04/2018

Aproximadamente hace 6 años que ambos dirigentes gremiales iniciaron una gran amistad que perdura hasta hoy. Se conocieron cuando Bárbara Figueroa asumió la presidencia de la CUT hacia fines de 2012. Hoy comparten fuera de sus roles dirigenciales, en comidas o asados, y hasta integran un mismo grupo de Whatsapp con otros amigos que tienen en común.

Tener diferencias no nos puede transformar en enemigos. Yo con Bárbara Figueroa tengo grandes diferencias pero somos grandes amigos (…) este país no se construye con trincheras ni con puentes, se construye con fusionamiento”. Esta es una de las tantas frases que ha dicho el nuevo presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alfonso Swett, cuando es consultado por su relación de amistad con la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

Pero esta amistad, que hoy sorprende a todos, data del año 2012, cuando Figueroa arriba a la presidencia de la multisindical.

Antes de este suceso, Swett ya había tenido acercamientos con la CUT, luego de que en 2010 se creara una comisión para definir el salario mínimo, por parte del gobierno, en la que participaron 3 gremios: la CUT, la CPC y la Confederación de la Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), además de una decena de economistas.

En el grupo, los gremios se sintieron en desventaja, por lo que decidieron trabajar juntos en pos de levantar propuestas para que fueran consideradas en el informe final. A esta comisión, Swett iba en representación del empresariado.

En la oportunidad, fue cuando la presidenta de la CUT, tras asumir en octubre de 2012, contactara a Swett dado su rol mediador en la comisión. Desde ese entonces Figueroa y Swett no han dejado de hablar. Quienes los conocen a ambos aseguran que son “muy buenos amigos”, que suelen compartir fuera de sus roles como dirigentes, en comidas o asados que ellos mismos convocan. Tanta es la amistad, que comparten incluso un chat grupal de Whatsapp con otros amigos que tienen en común.

En cuanto al trabajo dirigencial, si bien sus cercanos admiten que hay diferencias de opinión, siempre ha existido respeto entre ellos para escucharse y opinar. De hecho, amigos de ambos cuentan Figueroa y Swett se llaman con frecuencia para tratar temas de contingencia y analizar la situación desde diferentes perspectivas.

Entre las anécdotas, destacan cuando el ex presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Hermann von Mülhenbrock invitó a Figueroa a una comida en su casa. Von Mülhenbrock acostumbraba a hacer encuentros mensuales con empresarios, dirigentes gremiales, economistas, entre otros.

En uno de esos encuentros la invitada fue Figueroa, quien llegó acompañada de 3 personas más, entre ellos Swett. Ahí las bromas hacia Swett por llegar como parte de la delegación de la CUT fueron constante y continúan hasta la actualidad, pero siempre con buen sentido del humor.

Otro punto que destacan sus cercanos, es el apoyo mutuo cada vez que uno de ellos tiene un proyecto en mente. En 2016 el nuevo timonel del empresariado lanzó su libro “¿Y si nos ponemos de acuerdo? Diálogos para un Chile posible”, que escribió junto a Ricardo Escobar, Claudio Muñoz y José Rivera. Para su lanzamiento oficial, Swett escogió a Figueroa para que hiciera los comentarios del escrito.

Esta amistad es muy bien vista en el empresariado. Una de las primeras señales al respecto fue que todos los presidentes de rama que componen la CPC (en dos casos fueron representantes) asistieron al inédito encuentro con la CUT, el martes recién pasado.

Este lazo, comentan sus cercanos, es muy sano para el trabajo de ambos, ya que se sentarán a conversar con una cuota de confianza bastante grande, que esperan, permita el acercamiento del empresariado y los trabajadores, y viceversa.