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Economía & Dinero

Jorge Mas sobre reformas: "Chile no está en una posición para estar dándose lujos que no puede financiar"

Lucy Aravena L. 20/01/2016

El dirigente gremial afirma que "uno de los factores importantes de la caída de la productividad ha sido la rigidez laboral" y que la respectiva reforma no la soluciona. Estima que no es momento de una reforma constitucional, y recalca la importancia de mantener el rol de Estado subsidiario y la libertad de emprender.

Uno de los pocos sectores que logró consensuar con el Gobierno cambios y perfeccionamientos en el marco del proyecto de ley que simplifica la aplicación de la Reforma Tributaria fue el representado por el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Jorge Mas. Al respecto, el líder gremial si bien valora las modificaciones introducidas, afirma que la serie de reformas y leyes impulsadas por el Ejecutivo no se dan en el mejor contexto. “Hay muchas otras leyes que circulan paralelamente que van afectando el contexto general. Entonces, de repente como que se pierde el rumbo. Uno pierde competitividad y pierde oportunidades de desarrollar el país. Chile no está en una posición para estar dándose lujos que no puede financiar. Uno tiene que navegar con la condición de clima que tiene, no esperando  que cambie el tiempo,  hay que navegar con el tiempo bueno y con el tiempo malo. Y para eso, el Gobierno tiene un papel que desarrollar”, sentencia. 

¿Cuál es su visión, como sector, del proyecto de simplificación de la Reforma Tributaria?

La llamada reforma a la reforma  lo que ha venido a hacer por nuestro lado es básicamente corregir una situación particular  del sector construcción como es hasta cuándo se podía aplicar razonablemente el beneficio de exención del pago del IVA a la venta de inmuebles. La Reforma Tributaria dispuso que el IVA no sería aplicable a proyectos cuyos permisos de construcción se hubiesen otorgado antes del 1 de enero de 2016, siempre que los inmuebles se vendieran durante este mismo año. Sin embargo, esta regla demostró ser insuficiente, pues muchos proyectos toman un tiempo largo en construirse y para poder llevar a cabo la venta es necesaria la recepción de la obra por la Dirección de Obras  Municipales (DOM). Por ello, se estableció que no se aplicará el IVA si antes del 1 de enero de 2017 se ha ingresado a la DOM la solicitud de recepción de la obra definitiva, independiente del tiempo que tome el municipio en aprobar esta solicitud. 

En ese sentido, ¿las recomendaciones del sector fueron tomadas en cuenta? 

Claro, fue una recomendación de nosotros producto de los ciclos constructivos. Le explicamos a la autoridad que si no se hacía así iba a restringir en exceso los plazos para poder acogerse y afectaría a la gente y al sector.

¿Hay algún planteamiento de ustedes que se haya quedado en el tintero?

Hay un punto que está pendiente y que es posible que se arregle, que tiene relación con que en el desarrollo de un edificio por ejemplo, puede darse el caso de que ante un mismo producto algún comprador esté acogido a subsidio y, por lo tanto, tenga un precio distinto por efecto del IVA, de alguien que no se puede acoger al subsidio que sí está afecto al IVA. Entonces, un mismo producto puede tener distinto precio, dependiendo de la ficha social, lo que produce un problema. Se le planteó a la autoridad esta situación y están viendo cómo se resuelve.

Más allá de estos arreglos, ¿cómo afectará al sector la Reforma Tributaria? 

Seguimos creyendo que lo mejor para el país es el crecimiento económico y la Reforma Tributaria, en lo que debiera ser su versión final, no contribuye a este objetivo. Por el contrario, va a tener un efecto negativo en la inversión privada, cuya profundidad está por verse. El tema de poner IVA a la venta de vivienda y que sea tratada como un producto de consumo, creemos que es negativo para el acceso a ésta. Ahora, la cantidad de viviendas que requiere Chile para resolver su problema habitacional son 890 mil. De esas, 420 mil son de ayuda del Estado a través de subsidios, la diferencia restante son de financiamiento privado. Por lo tanto, en la medida que uno le pone impuestos adicionales le encarece la vivienda a esa gente. 

Otra reforma que también está metiendo ruido al sector es la laboral, ¿qué le parece cómo está quedando el texto?  

Nosotros como Cámara creemos que la Reforma Laboral debiera haberse enfocado en resolver los problemas laborales de Chile. Y esos están principalmente en aquellas personas que no tienen trabajo, los jóvenes y las mujeres. Por otro lado, está claro que para que haya trabajo y puedan trabajar los jóvenes y mujeres adecuadamente, tiene que haber una flexibilidad laboral. Y ésta, a su vez, está directamente conectada con la productividad. Uno de los factores importantes de la caída de productividad de Chile ha sido la rigidez laboral. Eso no significa en ningún caso que vas a tener leyes que no se cumplan, abusos o precariedad del trabajo. 

El otro punto importante que tiene que ver indirectamente con lo laboral, es que uno podrá sacar muchas leyes y normas, pero si el país no crece, no hay nada que hablar. Aquí los puestos de trabajo están directamente ligados al crecimiento del país. Si no hay crecimiento no hay puestos de trabajo, no hay oportunidades nuevas. Por decreto, uno no puede crear puestos de trabajo.

El Gobierno está poniendo sus esfuerzos en que la Reforma Laboral salga cuanto antes del Congreso, ¿cuál es su visión al respecto? 

Ya se ha visto en algunos casos que presionar plazos cortos de legislación es malo. Por lo tanto, creemos que a esta ley, que es relevante para el país, hay que darle todo el tiempo necesario. También es necesario volver a consensuar las cosas. Uno no saca nada con imponer ciertas ideas si después tiene que cambiarlas. Mejor consensuarlas. El país no va a cambiar nada por apurar el proyecto un mes, antes de irse de vacaciones. Si lo terminan en enero o en abril para los efectos de lo que estamos hablando, que es a largo plazo, es mejor darse los tiempos para llegar a consenso y los consensos son producto de distintas opiniones y todo el mundo alguna razón tiene.

Otro ámbito en que se viene una reforma es en el constitucional. ¿Qué espera de esa discusión?

La gente tiene ubicado el tema constitucional en el lugar número 15 de 18 de los problemas que más le preocupan. Entonces, nosotros estimamos que no es el momento más indicado para meterse en este tema, siendo que la ciudadanía dice que tiene 14 otros problemas por delante que solucionar. Además, siempre se debería dejar una Constitución que perdure por años. La Constitución de 1980 ya ha tenido varios cambios. Esto no es una ley que todos los años deba revisarse. No podemos pretender que cada Gobierno tenga que cambiar o adecuar la Constitución.

Pero el tema ya está instalado, ¿cómo se están preparando?

Ahora que el Gobierno ha puesto el tema sobre la mesa, nosotros como ciudadanos tenemos una posición y estamos estudiando el detalle de esto.  Vamos a tener nuestras  posiciones basadas en aquellos determinados conceptos de la Constitución vigente que han sido beneficiosos para el país, tanto en los derechos, como en la parte institucional, y también aquellos puntos que pueden ser perfeccionados.

¿Y cuáles son los conceptos beneficiosos que servirán de base para su posición?

Por ejemplo, el rol subsidiario del Estado. Nosotros ya sabemos lo que significa el Estado empresario por la historia del país. Entonces, creemos que el rol subsidiario es un concepto importante que prevalezca.  Y el Estado debe ejercer el papel fiscalizador, porque si no estamos mal. Y también, el concepto de libertad en general y de libertad de emprender en particular es algo que hay que proteger. El Estado no debe regular la vida de las personas.

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