Economía & Dinero

Hermann von Mühlenbrock: "Fue un discurso con un tono conciliador. Espero que marque un cambio en este segundo tiempo"

Lucy Aravena L. 23/05/2016

Presidente de la Sofofa valora que la Mandataria haya recalcado que sin crecimiento no hay progreso social y anunciado que cada proyecto de ley tenga un informe sobre su productividad.

Clave fueron para el presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Hermann von Mühlenbrock, las palabras de la Jefa de Estado, Michelle Bachelet, en que resaltó la importancia de que sin crecimiento sostenido en el tiempo no se pueden llevar a cabo las políticas públicas para impulsar el progreso e inclusión social, lo que, a su juicio, permite esperar un distinto y mejor ‘segundo tiempo’ del Gobierno.  Y si bien en el Ejecutivo habían adelantado la semana pasada que el discurso del 21 de mayo se centraría en el crecimiento, el líder del gremio fabril también advierte que no hubo anuncios sobre reactivación de carácter más estructural.  

Respecto a los hechos ocurridos luego de la cuenta pública, que incluyó la muerte de un trabajador, afirma que “es obligación del Gobierno hacer respetar el estado de derecho y aplicar las mas duras penas de la ley a los involucrados en estos lamentables hechos. Además, apoyamos firmemente la encomiable labor que realiza carabineros en defender y resguardar la seguridad y la vida de los chilenos, aún cuando lamentablemente muchas veces son atacados y denostados injustamente por personajes que solo quieren vivir en la impunidad, para seguir con sus agitaciones y desmanes”.

¿Qué le pareció en términos generales el discurso de la Presidenta Bachelet?
Fue un discurso hecho en un tono conciliador. Eso marca una diferencia comparado con los discursos anteriores. Yo me quedo con la expresión de la Presidenta cuando dice “debemos tomarnos muy en serio el crecimiento económico (…) Sin crecimiento sostenido el progreso social termina siendo una ilusión”.  Eso marca, espero, un cambio en este segundo tiempo. Y amarrado con eso, ella también anunció que todos los nuevos proyectos de ley deberán incorporar una evaluación de cuál será su impacto en la productividad. En cuanto a la preocupación del discurso por el tema económico en términos generales, para mi fueron las dos cosas más centrales.

¿Y qué faltó en el mensaje de la mandataria?
Habría esperado, como lo  supusimos el día en que  salió el fallo del Tribunal Constitucional, que el partido de la Reforma Laboral se hubiese acabado, en que se arreglara el proyecto de ley incorporando otros artículos que hicieran referencia a la eliminación de la titularidad sindical ordenada por el TC. Y bueno, si esto venía aprobado por el Congreso y por el Ejecutivo se acababa el proyecto de Reforma Laboral y ahora pasaba a ser una ley de la República. No nos gusta, la encontramos mala, pero queríamos dar vuelta la página para avanzar en otras cosas. Lamentablemente, a casi un mes del fallo, la Presidenta Bachelet se refirió muy poco y lo mismo de siempre “de igualar la cancha en las relaciones laborales”, pero no entró a definir exactamente por qué no termina este proceso que deja abierta una interrogante que no le hace bien al país.   

¿Cuál es la opción que encuentra más conveniente sobre la Reforma Laboral? Hay incluso una alternativa de retirar definitivamente el proyecto.
El proyecto no nos gusta, pero el Parlamento es una institución seria, que hace bien su trabajo, independientemente que uno discrepe con ellos. Si este es un proyecto que fue aprobado por el Congreso, con apoyo del Ejecutivo, y de todo un proyecto enorme se reclaman cuatro puntos, tres salen rechazados y  solamente uno se aprueba. Yo no sé por qué sólo eso va a invalidar el trabajo que han hecho los congresistas y el Gobierno durante meses. Creo que hablaría muy mal de la calidad de la política que estamos haciendo. Prefiero que se deje hasta ahí, antes de cargar con un vacío que aquí se estuvo perdiendo el tiempo por un año y medio. Si han defendido tanto de que esto es tan bueno para la gente ¿cómo lo podrían botar?, habría un contrasentido. Insisto, el proyecto es malo, pero si respetamos los procesos democráticos, aquí hubo uno y hay que asumirlo. 

¿Y espera que en la ley corta  haya una oportunidad de abordar otros temas?
Esta vez, vamos a tratar de profundizar la conversación con la Cámara de Diputados. La vez pasada ese trabajo no se hizo con tanta fuerza, nos enfocamos mucho más en el Senado. Vamos a presentar nuevamente las 14 propuestas que planteamos durante la discusión del proyecto de Reforma Laboral, en las cuales abordamos el empleo femenino, juvenil, la educación técnica profesional, cambios en la indemnización por año de servicio, entre otras .  Pero vamos a ver cómo están los timing ahora y si se recoge en el Congreso el llamado a la colaboración con el sector privado. Ellos tienen la palabra y veremos si hay disposición a una discusión constructiva y sin aplanadora.  

¿Si en la discusión de la ley corta se abriera espacio para introducir las propuestas de ustedes y otros gremios, sería bueno que se ampliara el plazo del debate?
Si bien vamos a tener que hacer de nuevo todo el trabajo en el Congreso, me inclino por cerrar esto y dar vuelta la página. Este tema ya pasó. Creo que hoy deberíamos estar preocupado del crecimiento, cómo evitar que aumente el desempleo, en fin. No podemos estar eternamente ‘pegados’ en lo mismo. Pero ojalá haya espacio para recoger propuestas que están muy afinadas y que irían exactamente en la línea de promover el crecimiento.

¿A propósito de que el foco ahora debe estar en la reactivación del crecimiento, qué piensa sobre los anuncios específicos de la Presidenta en este punto?  
Creo que hubo cosas que ella podría haber analizado y no lo hizo: el problema de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Los Ríos, que están con una tremenda caída del PIB. Si bien ella tocó el tema regional, en esa preocupación yo habría esperado más fuerza en hablar de cómo empujar a las empresas regionales a retomar crecimiento. Yo habría esperado cosas mucho más concretas para esas regiones. Y también esperaba una preocupación más fuerte por el tema del desempleo, que la Presidenta hubiese analizado el problema, o plantear un compromiso como decir que vamos a trabajar en una meta de que no pasemos  tal umbral y vamos a crear empleo. Anunció la creación de empleos, pero yo no estoy hablando de un empleo social, sino de algo un poco más estructural. Ella toco varios temas puntuales, que de alguna manera ayudan, pero no vi una cosa estructural, potente.

Analistas señalan que dada la escasez de anuncios potentes, la Presidenta estaría reafirmando en el discurso el que ‘la obra gruesa ya está hecha’.  ¿Piensa que genera menos incertidumbre?
Creo que la primera vez cuando se dijo, a lo mejor generó un impacto, pero esta frase ya tiene un buen rato y la verdad es que desde ese buen rato hasta ahora, hemos visto que no se ha terminado la Reforma Laboral y no sabemos qué va a pasar, seguimos con la Reforma Educacional y muchos expertos consideran que las cosas que hay por mejorar son muy grandes. Hasta ahora la obra gruesa de la reforma tributaria y laboral se parecen más a la del puente Cau Cau que a las bases del crecimiento futuro del país. 

¿Qué le parece que mencionara el respeto a la propiedad privada?
El hecho que la Presidenta Bachelet haya usado la palabra propiedad privada, creo que también es bueno y no era usual en su discurso, y en esa línea ver que en su idea de nueva Constitución haya una definición de la propiedad privada, del libre emprendimiento, de rol subsidiario del Estado. Pero, cuando uno escucha a otros que le dicen “hay que definir algunas áreas donde el Estado puede intervenir”, ahí empieza de nuevo a generar incertidumbre.

Cuando habla de la propiedad privada también habla de los derechos sociales. ¿Cómo se compatibilizan?  
Siempre son compatibles. El bien común no es incompatible con  bien individual, porque es ese bien común el que facilita el bien individual. Eso lo establece la Constitución claramente. Distinto es empezar a relativizar, que el bien común sea que se junte harta gente que quiera estatizar una empresa, porque ellos son 20 y el otro es uno no más. Yo no lo leo así.    Yo  valoró que la Presidenta se haya referido a la propiedad privada. Ahora, lo que sí, de aquí para adelante me gustaría que lo hiciera con más frecuencia y más claro, porque esas son las cosas que van despejando dudas e interrogantes.