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Economía & Dinero

Hacienda da a conocer cambios a la Ley de Bancos: superintendente se nombrará por ADP y se amplían facultades para salvar bancos

PULSO 12/05/2016

A más de dos años del anuncio de la reforma, el ministro Rodrigo Valdés detalló los alcances del proyecto durante el Chile Day en Londres.

Desde Londres, en medio del desarrollo del Chile Day, el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés dio a conocer algunos detalles del proyecto que reformará la Ley General de Bancos. 

La nueva normativa -que fue anunciada hace cerca de dos años- se centrará en tres grandes aspectos: cambios a la institucionalidad de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif), la entrada en vigencia de nuevos requerimientos de capital para los bancos (Basilea III) y mayores facultades para resolver eventuales situaciones de inestabilidad de bancos de la plaza. 

Áreas de reforma

En términos de la organización de la Sbif, Valdés anunció que el superintendente será nombrado por la Presidenta mediante el sistema de Alta Dirección Pública (ADP) por un período fijo.
Además, tanto los trabajadores de primera como de segunda jerarquía estarán sujetos a restricciones luego de abandonar su cargo en la Sbif. En los primeros tres meses tras abandonar su cargo no podrán trabajar en ninguna de las instituciones fiscalizadas por la Sbif y recibirán una remuneración del 75% del sueldo previo. Los siguientes tres meses, no podrán trabajar en ninguna institución en que hayan participado directamente en su fiscalización y no recibirán remuneración. Los siguientes 6 meses deberán informar activamente a la Abif en el lugar que estén trabajando
Además, se extenderá la protección legal a los funcionarios de la Sbif que enfrenten procesos sancionaistarios, se fortalecen los contrapesos del Banco Central de Chile en materias de Basilea III y resolución bancaria, se impone la obligatoriedad de la consulta pública y de un estudio de impacto de las nuevas normas.
En el caso de los nuevos requerimientos de capital, Valdés detalló que se adoptan los criterios de Basilea III tal como se había anunciado previamente. Así, los bancos podrán ajustarse gradualmente a los nuevos requerimientos de capital en un período de 6 años.
Por último, la nueva normativa ampliará las facultades de la Sbif para enfrentar eventuales inestabilidades financieras de bancos locales. Primero, se establece una etapa de regularización temprana que buscará permitir a un banco solucionar sus problemas y volver a la normalidad.
En una segunda etapa, la Sbif podrá adoptar una “resolución bancaria”, que consistirá en la separación del banco en uno con problemas (“banco bueno”) y en un “banco malo”, el cual va a liquidación.