2308488_500.jpg

Hacienda ajusta PIB 2016 a 1,75% y déficit efectivo será el segundo mayor en 25 años

Carlos Alonso 12/07/2016

El ministro Valdés señaló que el déficit efectivo para este año llegaría a 3,2%, mientras que el estructural a -1,4%. Durante la sesión en la Comisión Mixta de Presupuesto se discutió el uso de los Fondos Soberanos en 2017.

En septiembre de 2015, Hacienda esperaba que el Producto Interno Bruto (PIB) de 2016 creciera 2,75%. En marzo de 2016 cuando se realizó el ajuste fiscal por US$540 millones, dicha estimación bajó a 2%. Ahora en la evaluación de la gestión financiera del sector público de 2015 y la actualización de proyecciones de 2016 ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos se previó que el país crezca 1,75%. Junto a esta variable se recortó la proyección para la demanda interna de 2% a 1,4%, mientras que el precio para el cobre se mantuvo en US$2,15 la libra. 

Este nuevo escenario llevó también al Gobierno a  proyectar para este año una caída de los ingresos fiscales efectivos de 0,5%.  Este mayor cambio en las proyecciones corresponde al ajuste a la baja en la estimación de los ingresos correspondientes a la minería privada, con una caída de 98,5% respecto del cierre de 2015, como consecuencia del menor precio del cobre y de las solicitudes de devolución ejercidas durante la Operación Renta por estas compañías.

Todos estos ajustes repercuten en  el déficit efectivo, ya que al contar con menos ingresos versus  los gastos ya comprometidos, el déficit fiscal efectivo pasará de -2,9% proyectado en marzo a -3,2%. De concretarse esta estimación, sería el segundo mayor déficit efectivo en 25 años, sólo superado por el -4,4% registrado en la crisis subprime de 2009. (Ver gráfico). 

Este mayor  déficit efectivo abrió el debate sobre la mejor forma de financiarlo. Si bien para este año la ley de Presupuestos autorizó al fisco endeudarse por hasta  US$9.500 millones, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés explicó la necesidad de plantearse como país la posibilidad de utilizar los recursos del Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) para no elevar el monto de deuda. 

En ese contexto, Valdés  explicó que el  FEES  con US$ 15.000 millones es el fondo más importante para el ciclo en el sentido de que se asocia a déficit y superávit. Entonces, previendo que habrá déficit fiscal en 2017, la pregunta es si debe financiarse por completo con deuda o también con este Fondo.

“El FEES tiene reglas de acumulación muy precisas, pero muy generales de desacumulación. Por esa razón le pedimos al Consejo Asesor Fiscal que nos diera algunas guías sobre cuánto y cómo usar el FEES o no usarlo”, comentó, agregando que si se trata de tener “un colchón para emergencias” también es importante debatir sobre el tamaño que éste debería tener. 

“Es una discusión legítima que creo tenemos que hacer y a mí me gustaría hacer para el presupuesto, de manera que el financiamiento del próximo año considere o no el uso de alguna parte del FEES”, afirmó. Eso sí, el ministro reiteró que “usarlo o no usarlo no cambia el cuánto vamos a gastar, sólo cambia la fuente de financiamiento de ese gasto”.

De esta manera el Gobierno está pavimentando el camino para tener  una opción más de ingreso. Este tema será parte del debate que se dará cuando se presente la Ley de Presupuestos 2017 a fines de septiembre.

Variables estructurales

También la autoridad ajustó las variables estructurales. Con los actuales parámetros estructurales, es decir, con un PIB potencial de 3,6% y un precio del cobre de  US$2,57 el escenario fiscal  pasó de una proyección de déficit estructural de -1,3% a -1,4%. Todo esto podría seguir deteriorándose si tanto el Comité de expertos del PIB tendencial como los  del precio del cobre largo plazo vuelven a recortar sus proyecciones.  

“Tenemos una realidad que ha ocurrido muy pocas veces antes: los gastos están creciendo menos que el promedio histórico, pero a tasas todavía bastante significativas; y los ingresos están disminuyendo, son casi cero”. En este cuadro, el jefe de las finanzas públicas afirmó que si bien el déficit fiscal se ha ampliado,  sigue firme la meta de mejorar el balance estructural en 0,25% anual .

Respecto al crecimiento del gasto público se mantuvo la proyección de marzo, ya que se estimó en 4,2%, que se contrapone con la estimación inicial contenida en la Ley de Presupuestos de 4,4%. A mayo (año contra año) el gasto creció 6%, por lo que para llegar a 4,2% se debe ir moderando la expansión del erario fiscal. “Queda trabajo aún de desaceleración del gasto que en cualquier caso va a ser sustancialmente mayor en su crecimiento al de la economía”, aseveró Valdés. 

Con todo, el gasto público como porcentaje del PIB llegará en 2016 a 24,3%, su nivel más alto desde 1990. 

Expertos.  Los economistas consultados coincidieron en que el ajuste que realizó Hacienda está en línea con lo que se podía esperar, considerando que todas las proyecciones de los agentes privados apuntan a un PIB entre 1,7% y 1,8%.  Ahora bien, las discrepancias aparecen sobre la posibilidad de utilizar el FEES para financiar parte del déficit efectivo de 2017. 

Para Guillermo Pattillo el ajuste augura un escenario presupuestario 2017 “bastante complejo”, puesto que nada hace presagiar que esta situación mejorará, por lo que todos los  esfuerzos que realice la autoridad para contener el gasto serán positivos, “ya que no podemos  volver a tener un déficit fiscal efectivo parecido al proyectado para 2016”.   En ese sentido, Pattillo enfatizó que  “la proyección que se realizó hoy (ayer) define una base para 2017 muy complicada”. 

Mientras que Patricio Rojas, economistas de Rojas y Asociados acotó que el ajuste y el mayor déficit “es coherente con el escenario de menores ingresos”. 

En cuanto al uso del FEES para financiar déficit, Pattillo es contrario a su utilización, ya que esto “fue creado para shock relevantes y transitorios como sucedió en la crisis de 2009, pero en la actual coyuntura no estamos frente a ningún shock transitorio, sino que a una reducción de la tasa de crecimiento que no es para nada transitoria, sino que más bien permanente”.  Mientras que Rojas señaló que “si el FEES se asocia para financiar déficit y no mayor  gasto es  factible considerarlo”.  

Desde BBVA acotaron que “por ahora, no vemos necesario ni conveniente recurrir al uso del FEES para financiar el déficit, decisión que como señaló la autoridad, será evaluada para el próximo año”.

Consejo de Gabinete 

Lo que será la elaboración del Presupuesto 2017 fue el tema principal que se abordó ayer en el Consejo de Gabinete. En la cita, la Presidenta Bachelet pidió a los ministros moderar sus expectativas y no pedir recursos excesivos para el próximo año. Asimismo, solicitó apoyo “irrestricto” a  las  decisiones de ajuste y a la gestión de Valdés.  

En cuanto a los énfasis se señaló que estarán en proteger a la clase media y a los sectores más vulnerables pese a la necesidad de recortar recursos.  Al término de dicho encuentro, el ministro Secretario General de Gobierno, Marcelo Díaz,  señaló que  “el manejo responsable de las finanzas públicas es un activo del país, y por ello, se debe elaborar un presupuesto  con mucha inteligencia para equilibrar la  responsabilidad fiscal y reactivación económica”.

Moody’s mantiene calificación de riesgo para Chile

La calificadora de riesgo Moody’s mantuvo su calificación para Chile en Aa3, luego de evaluar tanto al país como a la región, producto de la salida de Inglaterra de la Unión Europea.

Señalaron que el Brexit poco impactaría a la región, dado que las exportaciones de América Latina a Reino Unido y la Unión Europea sólo representaba un 0,2% y 1,7% del PIB (Producto Interno Bruto) de la región; como también que sólo Chile, Colombia, México y Perú mantienen tratados con la Unión Europea.

En cuanto a Chile, expresaron que “la perspectiva estable refleja nuestra expectativa de que, a pesar de que la deuda de Chile subirá este año y el próximo, lo hará lentamente y sigue siendo significativamente más baja que sus pares más valorados”.

Por otro lado, Credit Suisse, previó que al menos una calificadora de riesgo bajaría la calificación de Chile este año, “debido al débil crecimiento y el aumento constante de la deuda pública como porcentaje del PIB”. Incluso, aseguraban que podría ser S&P o Moody’s.