Economía & Dinero

Frente empresarial plantea no apurar acuerdo para zanjar debate de Reforma Laboral

Juan Pablo Palacios 25/01/2016

Uno de los voceros del bloque, el presidente de la Cámara de Comercio Ricardo Mewes, dice que "hay que darles más tiempo" a los ministros de Hacienda y del Trabajo para mejorar el proyecto. Ve clave reposición de "adecuaciones necesarias".

Tras sucesivas postergaciones, esta semana el Gobierno apuesta a cerrar con los parlamentarios un acuerdo que permita destrabar la discusión de la Reforma Laboral, una de sus principales promesas de campaña. Sin embargo, la materialización del consenso ya no sería posible antes del 31 de enero, quedando para marzo el despacho a ley.

En el frente empresarial que creó el Comité Laboral pro Empresa que encabezan la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), y que agrupa a una serie de otros gremios, han seguido de cerca la etapa final de la discusión, manteniendo contactos reservados con el Gobierno y congresistas para intentar influir en la moderación de la reforma. 

Uno de los voceros del referente, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio Ricardo Mewes, valora los esfuerzos de los ministros Rodrigo Valdés (Hacienda) y Ximena Rincón (del Trabajo), y de los senadores Walker y Andrés Zaldívar para intentar mejorar el proyecto. No obtante, advierte que ante las diferencias que aún persisten, “lo peor que podemos hacer hoy es cerrar la negociación”.

“No me gusta ponerle una fecha límite a las cosas. Si los ministros Valdés y Rincón necesitan más espacio para convencer a los senadores, habrá que darles más tiempo. Si hay espacio, aunque sea en el margen, para mejorar algo la reforma, creo que hay que darle más tiempo, ya que aún hay cosas que ver”, plantea Mewes.

El líder del comercio afirma que para que haya un buen acuerdo laboral “tiene que haber alguna fórmula para reemplazar algún trabajador. Si el trabajador está en una movilización y ésta se extiende más allá de lo razonable, que exista espacio para sustituirlo. Nosotros planteamos derechamente que nos interesaba mucho que se mantuviera el mecanismo del reemplazo interno. Esa fórmula daría tranquilidad a los mercados respecto del funcionamiento de la empresa y da aire a las Pymes, porque éstas no van a poder resistir una huelga indefinida sin que exista un mecanismo de contrapeso”.

En ese plano, el directivo cree que las “adecuaciones necesarias” por parte del empleador en caso de una huelga “son una buena opción” y espera que el ministro Valdés “ponga todo su capital para convencer a los parlamentarios que la acojan”.

Mewes advierte que “si no se incluyen las adecuaciones necesarias, no habría un buen acuerdo. Tiene que haber algún nivel de adecuaciones, algún nivel de reemplazo interno para que la empresa pueda continuar operando”.

Cabe indicar que el Gobierno está explorando un mecanismo alternativo que mantenga un espacio acotado al reemplazo interno. De esa manera intentaría convencer al ala de la DC que aboga por dicha materia, de que la reforma tendría un derecho a huelga equilibrado y proporcional.

Una mala reforma

Pese al eventual consenso que negocia el Gobierno para detrabar el trámite legislativo de la iniciativa, el presidente de la CNC dice que a nivel empresarial “ seguimos pensando que ésta es una mala reforma laboral”.

“Desde un principio no se abordaron temas en función del crecimiento y de la productividad. Esos elementos quedaron fuera de la discusión y nos parecían esenciales para hablar realmente de una transformación en las relaciones laborales”, dice Mewes, quien a la vez advierte que “los derechos que se adquieren, después cuesta muchísimo retrotraerlos o variarlos. No va a ser imposible, pero después va a costar mucho negociar con los trabajadores para hacer una reforma que realmente beneficie a todos”.

El dirigente alega que “varios están convencidos de que es el Estado el que tiene que obligar a todos, pero las relaciones laborales que se han construido, con todas las imperfecciones que tienen, han sido buenas. Esto ha sido gracias a la libertad y la capacidad de las personas para incorporarse a un sindicato”.

Ante ello, Mewes insiste en incluir como materias correctivas en el acuerdo la extensión universal de beneficios a los trabajadores no sindicalizados y mantener la negociación interempresa voluntaria, aspectos que también son defendidos por el sector más moderado de la DC.

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