Economía & Dinero

Finlandia pasa de ser una economía modelo al nuevo problema de la eurozona

Bloomberg 28/01/2016

La caída de las exportaciones a Rusia, el debilitamiento del sector papelero local y la debacle del negocio de Nokia se han combinado para debilitar a la otrora potencia.

Una economía crónicamente deprimida, un desempleo creciente y una aversión a las reformas de libre mercado. ¿Suena a un cuento europeo conocido? Pero no se trata de Grecia, España o Portugal sino de Finlandia.

Mientras los países endeudados y debilitados de la región sur de la zona euro están saliendo con dificultad de una crisis que lleva seis años, Finlandia sucumbe a la suya.

Su economía, que se contrajo todos los años desde 2012, tuvo el peor desempeño de la zona euro en los primeros tres trimestres de 2015, según los datos de Eurostat. Su déficit es relativamente más alto que el de Italia, pese a clasificarse como el cuarto país de la Unión Europea en términos de los impuestos y las cargas sociales que demanda de sus ciudadanos, y su tasa de desempleo supera a la de sus vecinos nórdicos.

El ministro de Finanzas Alexander Stubb ha comenzado a referirse a su país como el último “enfermo de Europa”.

“Finlandia se ha convertido en una economía que se mantiene en déficit” y está “10 a 15 por ciento por detrás de Suecia o Alemania en términos de competitividad”, dijo el ministro de Economía Olli Rehn en una entrevista este mes. “Por eso debemos hacer ajustes”.

La caída de las órdenes de compra de la vecina Rusia, el debilitamiento del sector papelero local y la debacle del negocio de electrónica de consumo de Nokia se han combinado para debilitar a la que una vez fue una de las economías más fuertes de Europa Occidental.

Angry Birds

En 2008, la cuota de Nokia en el mercado de teléfonos inteligentes alcanzaba el 40%, las exportaciones de papel eran 22% más altas, Rovio Entertainment Oy sentaba las bases de su exitoso videojuego Angry Birds y Finlandia era vista como el modelo para sobrellevar la crisis crediticia mundial.

Grecia, España, Portugal e Irlanda, por el contrario, estaban a un año de la crisis por la que requirieron tres rescates financieros que totalizaron 581.500 millones de euros (US$630.000 millones) y docenas de reuniones de autoridades en Bruselas.

El Foro Económico Mundial dijo en una reciente encuesta que Finlandia ha caído del cuarto al octavo lugar en competitividad mundial. El sistema de negociación salarial del país es el más centralizado entre los 140 países encuestados. Superar eso requiere un cambio profundo y rápido, argumenta el gobierno. La alternativa es caer en un atolladero “similar al del sur de Europa” con débil crecimiento y bajo empleo, dijo Rehn.

Sin duda, Finlandia no está ni cerca de necesitar la clase de rescates internacionales que caracterizaron la crisis de la deuda. Las medidas que propone el primer ministro Juha Sipila tampoco son tan draconianas como las que tuvieron que soportar los países del sur.

Finlandia es uno de los pocos países de la zona euro que todavía mantiene una calificación AAA de Moody’s y Fitch Ratings, aunque Standard Poor’s le quitó el máximo grado en octubre de 2014

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