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Economía & Dinero

El financiamiento detrás de ISIS: su recaudación ha caído 23% en el año

Catalina Díaz Lahsen 30/05/2016

De acuerdo con un informe de la consultora británica IHS, la pérdida de territorio por parte de la organización terrorista la ha llevado a fijar multas e impuestos más altos, debido al empeoramiento de su situación financiera

Pese a que cada ataque del autodenominado Estado Islámico (ISIS) remece al mundo, la situación financiera de la organización terrorista parece estar cada día más debilitada. De acuerdo con un informe de la consultora británica IHS Global Insight, los ingresos del grupo terrorista por concepto de impuestos se han reducido 23% en lo que va del año, de la mano de una pérdida de territorio de 22%.

“La recaudación tributaria representa cerca de 50% de los ingresos mensuales de Estado Islámico e involucra prácticamente cada aspecto de la vida de la población”, escribió en una nota el analista senior de IHS, Ludovico Carlino. “Los impuestos se imponen por parte de un gobierno central y se permite cierta flexibilidad para los gobernadores regionales. Pero los ingresos por impuestos han caído 23% debido al fracaso del grupo de mantener su territorio”, aseguró.

Entre diciembre de 2015 y marzo de 2016, el Estado Islámico perdió cerca del 22% de su territorio total, según IHS. En Irak perdieron alrededor del 40% y en Siria cerca del 20%. Con esto, la población controlada por Estado Islámico cayó desde cerca de nueve millones a cerca de seis millones de personas. “Hay menos personas y actividades de negocios que gravar; lo mismo se aplica a propiedades y tierra que confiscar”, aseguró en el estudio el también analista de IHS, Columb Strack.

De acuerdo con información publicada por medios estadounidenses el año pasado, los activos de ISIS en Mosul (Irak) a 2014 llegaban a US$875 millones. Sus principales fuentes de financiamiento eran la extorsión e impuestos en Irak (US$600 millones), robos a bancos estatales en Irak (US$500 millones), petróleo (US$100 millones) y rescates por secuestros (US$20 millones). El año pasado, la organización recibía grandes sumas por la venta de petróleo en Al Tanak y Al Omar ubicados en el oeste de Siria, los cuales aportaban alrededor de US$2 millones al día y cerca de US$100 millones al año por la venta de objetos y tesoros antiguos.

En respuesta al deterioro de sus finanzas, ISIS ha buscado aumentar la recaudación mediante multas e impuestos establecidos en el mismo territorio. “En los últimos seis meses, el Estado Islámico ha introducido un nuevo rango de impuestos y multas con el fin de generar ingresos adicionales de la población para compensar la gran pérdida que le daba los altos ingresos de la venta de petróleo y el territorio perdido”, mencionó Carlino de IHS. “Desde septiembre no hemos visto un aumento en los impuestos a través del califato”, agregó.

De acuerdo con el estudio de IHS, las multas e impuestos están en cinco categorías: comportamiento social, educación, agricultura, policía y provisión de servicios. Las nuevas sanciones introducidas en diciembre de 2015 incluyen: multas por no portar identificación y no cortarse la barba, dejar la puerta de la casa abierta, reparar o instalar antenas satelitales, uso incorrecto de vestuario, portar una cajetilla de cigarros, mujeres utilizando reloj en la muñeca o mostrando su rostro.

El año pasado los camiones que pasaban por puntos de control debían pagar una tarifa de US$300. Ahora, es entre US$600 y US$700. La representación usada para pagar la base anual, ahora es enfocada y cobrada al mes. Esto es adicional al requerimiento del pago del jizyah, un impuesto histórico que se ha cobrado a los no musulmanes que residen de manera permanente en tierra musulmana bajo la ley islámica.

Según Carlino, otro factor que muestra la debilitada situación de la organización terrorista es que algunas de las “infracciones” para las cuales hoy se consideran castigos físicos, hoy pueden ser reemplazadas por una suma de dinero a cambio.