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Economía & Dinero

Devaluación china deja al cobre al borde de caer de US$2 y dispara al dólar a $721,8

F. Guerrero y X. Celedón 08/01/2016

La divisa cerró la jornada con un incremento de $7,5 en el mercado local. Así, el peso chileno fue la segunda moneda más depreciada -tras el peso mexicano- entre las principales monedas.

Las aguas siguen agitadas en el mercado chino. El retroceso de la primera jornada del año está cada vez más lejos de ser un caso aislado, pues a la recuperación del martes le siguieron las  caídas en las acciones el miércoles y un nuevo  derrumbe ayer jueves, cuando se paralizó la actividad bursátil por segunda vez en esta semana. Así, las noticias desde China volvieron a teñir de rojo los mercados alrededor del globo, cada vez más preocupados de lo que ocurre en el gigante asiático. 

Y Chile sintió de lleno el golpe. Primero con la caída de 1,87% que anotó ayer el precio cobre, con lo que se acerca cada vez más a perforar el piso de los US$2, y segundo con el avance de $7,5 que anotó el dólar, que llevó a que el peso chileno cerrara como la segunda moneda que más bajó frente al dólar estadounidense entre las principales divisas internacionales. Con ello, el tipo de cambio registró su mayor nivel desde el 11 de abril de 2003, que en enero lo deja con un incremento de $11,8. En la bolsa local, si bien la jornada estuvo marcada por Cencosud -en el marco de la eventual colusión en los supermercados- el IPSA cerró en línea con sus pares internacionales, al retroceder 1,58%.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, resaltó que han sido días malos en el mundo financiero a nivel global, pero “por suerte tenemos una economía sana y podemos absorber estos shock sin generar problemas adicionales”.

En la bolsa china, ayer bastaron apenas 29 minutos para encender las alarmas. Tras la apertura, los papeles comenzaron a descender de manera acelerada y el interruptor de cierre, el mismo que hizo su estreno el lunes, se activó  cuando cedía 7,32%. “Estamos lidiando con una avalancha de llamadas telefónicas airadas de los clientes que se quejan de la caída del mercado y del interruptor de cortocircuito”, dijo a Bloomberg el analista de Huaxi Securities en Shanghai, Wei Wei.

La razón detrás de esta nueva caída habría estado en la decisión del Banco Popular de China (PBOC) de fijar el punto medio de su tipo de cambio en 6,5646 yuanes por dólar, un 0,5% menos y el mayor recorte desde agosto, cuando se produjo un descenso de 2%. Así, el tipo de cambio es ubica en su nivel más bajo desde marzo de 2011.

A eso se suma, que “el yuan offshore (o yuan de Hong Kong) ha caído bastante, mientras que el onshore (el que fija el central) se ha debilitado mucho menos. Como resultado, el diferencial entre los dos tipos de cambio es ahora el mayor de la historia, lo que alimenta la especulación sobre la intervención del Banco Popular de China en el yuan offshore”, dijo a PULSO Mark Williams, economista jefe para Asia de Capital Economics.

En la misma línea, Walter Molano, economista de BCP Securities, explica que “los agentes del mercado pueden estar inquietos porque el despegue del yuan offshore respecto al onshore da la impresión de que algo no anda bien y que el PBOC puede intervenir el yuan de Hong Kong como lo hizo en septiembre, en un movimiento que no se oficializó en el mercado”. 

En ese marco, Bill Adams, economista de PNC Financial Services, advirtió que “el yuan seguirá cediendo. En 2016 podría caer incluso por debajo de 6,9 por dólar”. 

El inversionista George Soros también generó temor ayer, al asegurar que este episodio le recuerda a la crisis. “China tiene problemas de ajuste mayor (…) Yo diría que está cerca de una crisis. Cuando miro el mercado financiero veo un serio desafío que me recuerda la crisis que tuvimos en 2008”, dijo ayer en un foro en Sri Lanka. 

Medidas

Aunque las autoridades decidieron retirar el mecanismo de suspensión del mercado, debido a que en lugar de evitar la especulación avivaba el pánico, las preocupaciones persisten, sobre todo considerando la multiplicidad de factores que han incidido en las turbulencias registradas en este comienzo de año. 

La desaceleración china ha estado presente en los movimientos. De hecho, los retrocesos del lunes fueron, en parte, una reacción frente a una nueva contracción de la manufactura. 

“El mercado está evaluando la dimensión de la desaceleración. Lo mismo que pasa en China pasó en los commodities, todo estaba funcionando con una China creciendo a 12%. Ahora se expande a 6% y los mercados aún están incorporando esta nueva realidad”, indicó Molano. 

Por su parte, Mark Williams, de Capital Economics, aseguró que “es más probable que en esa oportunidad la caída en las bolsas la motivara el levantamiento de las restricciones a la venta de acciones que se realizaría esta semana”, y que el miércoles fue postergado hasta nuevo aviso. En medio de esto, desde la geopolítica surgió otro factor desestabilizador, con la supuesta prueba de una bomba de Hidrógeno por parte de Corea del Norte. 

Todo eso pesaba sobre los inversionistas, para que ayer la noticia del yuan los volviera a derrumbar. “Parte importante de lo ocurrido (ayer) obedece a lo que está pasando con el tipo de cambio. Los agentes simplemente entraron en pánico y aceleraron las ventas”, sostuvo Williams.

Baja en las reservas y futuro incierto

Por su parte, Nathan Chow, economista de DBS Group Holdings en Hong Kong, dijo a Bloomberg que “el costo de la intervención directa en el mercado de divisas está subiendo. Por eso el banco central está reduciendo el nivel al que fija el yuan”. 

Sus palabras se condicen con la situación de las reservas de divisas de diciembre, que experimentaron una caída de US$107.900 millones, el mayor descenso mensual del que se tiene registros, totalizando la caída de US$512.700 millones en todo 2015.

China sigue teniendo las mayores reservas del mundo, US$3,33 billones (millones de millones), pero algunos temen que este tipo de datos y el debilitamiento del yuan sugieran que la segunda mayor economía del mundo está profundizando sus problemas.

Michahael Every, responsable de investigación de mercados de Rabobank en Asia-Pacifico, dijo a Reuters que una vez que Beijing obtuvo el triunfo diplomático de la inclusión del yuan en la cesta de monedas de reserva del FMI en noviembre, esperaba que sus responsables dejaran que cayera para lidiar con una economía deflacionaria y en ralentización.

Walter Molano sostiene que “los episodios que hemos visto podrían volver a ocurrir en este periodo de transición que experimenta la economía china. El cambio que buscan las autoridades es de grandes proporciones y para nada fácil, aunque a mí me parece que lo han hecho más bien que mal”.  

En un informe, analistas de Capital Economics sostienen que “la economía de China repuntará en los próximos meses. En general, los últimos datos no apuntan a una desaceleración, el crecimiento del crédito se ha acelerado y hay más políticas de estímulo en el bolsillo”.

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