Economía & Dinero

Datos de Venezuela ratifican débil situación económica. Expertos siguen pesimistas

Leonardo Ruiz 19/01/2016

Es el país con la mayor inflación del mundo, incluso que la de países en guerra, y algunos economistas apuestan a que podría llegar hasta 1.000% este año.

Tras la actualización de las cifras económicas del banco central venezolano, el mismo día que el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó estado de emergencia económica, los datos confirmaron los temores de muchos analistas. Las condiciones económicas continuaron deteriorándose, con la inflación disparándose hasta 141% en el tercer trimestre y el PIB contrayéndose 7,1% ese período, una de las mayores caídas en casi tres décadas.

La situación podría incluso ser peor a la retratada por el instituto emisor. Porque pese a que no se conocían datos oficiales desde 2014, las cifras hasta el tercer trimestre son vistas con incredulidad, sumando la renovada crisis política entre el poder ejecutivo y el legislativo y el precio del petróleo, cuyas exportaciones representan 95% de las ganancias en moneda extranjera del país.

“La crisis económica que tenemos en Venezuela es sumamente severa. Las cifras oficiales de inflación son hasta septiembre y gran parte de los expertos en economía considera que son cifras irreales o maquilladas y que la inflación en 2015 fue cercana a 270%. En el ámbito de los alimentos se supone que también fue más alta”, dijo a PULSO la directora del Instituto Venezolano de Estudios Sociales y Políticos, Francine Jácome.

“De continuar la situación como está en estos momentos con controles de precios y divisas, se calcula que la inflación en 2016 pueda estar entre 300% y 1.000%, lo que convierte a Venezuela tanto el año pasado como este en el país con la mayor inflación del mundo. Es más alta que en países en guerra o con violencia interna”, agregó.

La publicación de las cifras también reveló presiones en la balanza de pagos que hicieron caer el PIB, con la inversión retrocediendo 26% interanual y el consumo final y el del gobierno bajando 10,4% y 6,4%, respectivamente. “La fuerte caída en la demanda interna coincidió con un colapso de 26,9% interanual de las importaciones, en otras palabras, la caída en las exportaciones de petróleo hicieron una fuerte contracción en las importaciones y por extensión en la demanda interna”, dijeron analistas de Capital Economics en una nota.

Según datos de ING Bank, el país necesita un petróleo en US$135 el barril para equilibrar su presupuesto.

“Para 2016 se prevée que aumente la escasez de alimentos y medicinas, ya que la política cambiara, donde existen tres tipos de cambio:  6,3, 11 y 50 bolívares por dólar y donde el gobierno tiene el poder de adjudicar a las empresas públicas  y privadas, ha traído escasez en todos los bienes de consumo primarios”, dijo a PULSO la analista de mercados de xDirect, Marianyela Andrade.

“A esto se le suma que no hay inversión del sector privado, hay una pérdida de la confianza en la moneda y un dólar negro que ha creado coyunturas en el sistema”, señaló.

Incluso si el precio del Brent sube a US$45 por barril a fines de año, los ingresos del país serán 10% del PIB menores a lo que fueron el año pasado, de acuerdo a Capital Economics, ya que traerá a una nueva caída del bolívar en el mercado negro y de las importaciones y la demanda interna y otro repunte de la inflación.

Los expertos coinciden en buscar reformas económicas que hagan que Venezuela no dependa únicamente del petróleo y cambiar el sistema económico, ya que la situación es resultado de controles de precios y divisas y del modelo centrado en el control absoluto de todo el sector económico.

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