Economía & Dinero

Corbo: "No veo un colapso en China, pero hay que estar con el cinturón de seguridad abrochado"

Olga Bustamante 01/02/2016

¿Cuáles son los factores externos que están detrás del deterioro del último mes?

Hay tres cosas que concitan la atención. El primero y más importante son los desarrollos en China. Sabíamos que la economía se estaba desacelerando, que estaba cambiando su composición, y eso había significado que el precio del cobre se acercara a US$2,30-US$2,40. Pero ahora tenemos dudas no sólo con la cifra de crecimiento, sino que se ha perdido la confianza en la gestión de las autoridades chinas por sus intervenciones en el mercado accionario y en el cambiario y de capitales. China quiere controlar la bolsa, el mercado de capitales, quiere al mismo tiempo que el sector servicio se siga expandiendo, controlar que la deuda empiece a disminuir, entonces se ha ido enredando más la situación. 

¿Entonces es eso más que la velocidad de ajuste de su crecimiento?

El crecimiento de China en el margen muestra que se ha ido estabilizando. Puede que ahora esté creciendo 6,5% y si el termómetro está equivocado puede que esté creciendo 4,5%, pero no está cayendo la tasa de expansión y a eso ha contribuido que tomó medidas en los últimos seis a doce meses para evitar una desaceleración más rápida. 

¿Cuán más grave puede tornarse su situación?

Yo sigo pensando que las autoridades chinas van a aprender de esto, porque tienen todavía una situación fiscal relativamente ordenada, un déficit fiscal de 2% del PIB muy manejable, superávit en cuenta  corriente y reservas internacionales de 3,3 billones (en español) de dólares. En China hay dificultades, pero no veo un colapso, porque tiene todos los elementos para evitarlo. Pero claramente hay que estar con los cinturones de seguridad abrochados porque todavía quedan problemas importantes, especialmente ahora que abrieron la caja de pandora de la política cambiaria. Eso puede generar aún mucho ruido. Además, hay que entender que el crecimiento de China es hoy muy distinto. El sector manufacturero no crece casi nada. Lo que crece es el sector  de servicios que no demanda cobre, sólo un poco de petróleo, y eso mantendrá el precio de las materias primas deprimido por mucho tiempo. 

¿En el caso del petróleo y el cobre, ya estamos en los niveles piso o todavía pueden caer más?

Precisamente el segundo factor que ha preocupado en el último tiempo es la brusca caída del precio del petróleo, que en parte está relacionado con China, pero también con el hecho de que Irán entró al  mercado, cuando se esperaba para abril. Entonces, la caída del petróleo se debe a factores de oferta (70-75%) y de demanda por la desaceleración económica (20-25%). Y preocupa, porque si bien uno dice que cuando cae el petróleo los importadores están celebrando, la industria petrolera sufre. Hay gran preocupación con respecto a si algunas empresas grandes puedan tener dificultades para pagar su deuda, porque se dio un escenario muy distinto al que tenían cuando hicieron sus planes. Y también países como Rusia, Venezuela, Arabia Saudita, Colombia, etc.

En el pasado se pensaba que si había una caída en el petróleo, los efectos de los consumidores iban a dominar, porque los productores acumularon buenos fondos. Pero esos fondos se acaban muy rápido cuando la caída de precios es fuerte como la actual. 

¿Puede ir hacia US$20 el barril? 

De acuerdo a los que siguen más en detalle este mercado, a los actuales precios ya hay ajustes importantes en inversión y producción, por lo que se espera cierto repunte. Los especialistas dicen que en los próximos 6 a 12 meses nos vamos a mover de US$40 hacia algo más arriba.

¿Y en el caso del cobre?

Dado que está llegando oferta importante, especialmente de Perú y Africa, se prevé que los precios en torno a los niveles actuales se van a mantener por 2 a 3 años. En todo caso, no veo caídas adicionales significativas hacia adelante, porque ya toda la información está en el mercado, salvo que China tenga un aterrizaje muy forzoso  y que en vez de crecer al 6,2% ó 6,3%, lo haga a 4%. Pero no es el escenario central, por lo que creo que podemos movernos entre US$1,80 y US$2,30. 

Usted habló de tres factores que cambiaron.

El tercero se trata de EEUU y sus cifras de expansión, que muestran que el cuarto trimestre de 2015 fue más débil de lo que se pensaba. Eso se puede revertir hacia adelante y de hecho la Fed piensa que es transitorio, pero también está el hecho de que la industria del petróleo en EEUU se está ajustando con mucha fuerza y que la apreciación del dólar le está quitando dinamismo al sector industrial. Entonce, también empieza a generar duda qué tan fuerte está la economía de EEUU.

¿Eso modificará la trayectoria de tasas de la Fed que apuntaba a 8 incrementos en 24 meses?

Creo que se modificará fuertemente. En vez de ocho alzas de 0,25 punto cada una, veo apenas dos en estos dos años.

Archivos relacionados