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Confianza empresarial profundiza caída y llega a su menor nivel desde la crisis subprime

Rodrigo Cárdenas 05/07/2016

El IMCE de junio llegó a 39,24 puntos, 2,48 menos que en mayo. Con esto, el indicador completó 27 meses consecutivos en terreno pesimista. La construcción es el sector más deprimido llegando a 19,59 puntos, lo más bajo desde que existe la medición.

No hay caso. Siguen pasando los meses y la confianza empresarial no logra mejorar. Por el contrario, se ha seguido deteriorando.

Ni medidas de productividad, ni llamados a trabajar en conjunto entre el sector público y el privado, ni siquiera las señales de una política fiscal responsable. Nada ha permitido que llegue el punto de inflexión que las autoridades esperan hace meses en relación a la confianza del mundo empresarial.

Así al menos lo deja de manifiesto el Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), realizado por la Universidad Adolfo Ibáñez e Icare, que registró en junio 39,24 puntos, 2,48 menos que en mayo, manteniéndose de esta forma en niveles pesimistas (menos de 50 puntos). El dato del mes pasado es además el más bajo desde marzo de 2009, es decir, en plena crisis subprime.

De hecho, junio fue el primer mes desde febrero de 2015 en que todos los sectores consultados se ubicaron en terreno pesimista.

Rubros. Por sectores, lejos el que presenta la confianza más deteriorada es la construcción que llegó a 19,59 puntos, 1,36 menos que en mayo y en su nivel más bajo desde que se realiza el índice, en noviembre de 2003.

Según los consultados del rubro, la demanda actual es pesimista con 14,2 puntos, así como el de actividad (23 puntos) y la situación actual del negocio (36,5 puntos).

Sobre las expectativas, el empleo sectorial sigue en nivel contractivo (25 puntos), mientras la situación financiera esperada de la empresa llega a 37,2 puntos.

Por su parte, la minería marcó 49,57 puntos, siendo el rubro con la mayor caída mensual, retrocediendo 14,49 puntos. En tanto, Comercio (46,72) e Industria (38,62), registraron leves alzas respecto a mayo.

De acuerdo a Felipe Alarcón, economista de Euroamerica, la caída en la construcción se debe al fin de la exención del IVA en el sector inmobiliario “y por el lado de la infraestructura la percepción es que el Fondo creado por el Gobierno verá sus frutos en cuatro o cinco años más, por lo que se produce ahora un vacío”. Respecto al índice general, Alarcón sostiene que la falta de claridad “sobre las reglas del juego, hacen que se mantenga un pesimismo estructural que es muy difícil de revertir, y más aún en el contexto de la economía internacional”.

Por su parte, el economista de Libertad y Desarrollo, Francisco Klapp, indica que “es difícil pensar en un escenario de recuperación. El propio Banco Central ve una mejora que no se está dando”. 

Según Klapp, “las bajas expectativas tienden a revertirse, pero en este caso no está sucediendo, tiene que ver con un Gobierno que se niega a reconocer que su administración no ha sido exitosa”. Asimismo, respecto a la baja en la construcción, afirma que preocupa además por la importancia de ese sector en la creación de empleo.

César Guzmán, de Inversiones Security, tiene una mirada más optimista. “Pensar que se va a ir más abajo es ser demasiado negativos” y agrega que la confianza va a mejorar cuando “los vientos comiencen a soplar a favor, lo que ya está sucediendo”. 

Argumenta que en un escenario en que el dólar a nivel global deja de apreciarse y los commodities se estabilizan a niveles un poco mejores que los actuales, “los vientos empiezan a ser un poco más favorables para los países emergentes”.