Economía & Dinero

Chile acumula 11 trimestres seguidos de pesimismo empresarial

Paula Namur

Mientras en Chile el índice de optimismo llegó a 41 puntos (igual al trimestre anterior) según el Panorama de Negocios de la Universidad de Duke, en Latinoamérica la historia tampoco es mejor: en la región, el índice llegó a 37,2 puntos, el menor desde que comenzó a elaborarse este informe para la región en septiembre de 2012.

El optimismo empresarial en Chile se mantuvo todo el año en terreno pesimista, y esa es la tónica también en el último trimestre de 2016. De acuerdo con la última encuesta Panorama de los Negocios de la Universidad de Duke, PULSO y Sofofa, el índice de optimismo en el país alcanzó los 41 puntos, el mismo puntaje que el trimestre anterior, con lo cual acumula once períodos consecutivos por debajo de los 50 puntos (que separan optimismo de pesimismo).

“La incertidumbre regulatoria que ha generado la implementación de las reformas tributaria y laboral, así como otras iniciativas de ley que se están discutiendo en el congreso -como por ejemplo la reforma a la constitución, al código de aguas y al Sernac- han influido en los resultados de las empresas, por lo que el ambiente para la inversión y los negocios, también se ven afectados negativamente”, explican desde la gerencia de políticas públicas y desarrollo de Sofofa.

Nuestro país se ubica por debajo de todos sus pares de la Alianza del Pacífico: mientras en Colombia y México el puntaje alcanza los 47 puntos, en Perú este repuntó a 71.

Los resultados para el caso de Chile se condicen con otras mediciones, como el Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), elaborado en conjunto por Icare y la Universidad Adolfo Ibáñez, que lleva 26 meses en terreno pesimista. La última vez que este indicador marcó por encima de los 50 puntos (que separan optimismo de pesimismo) fue en marzo de 2014, cuando registró 51,88. El último IMCE dado a conocer en noviembre pasado, mostró un total de 40,97 puntos. “Mientras no se respire un ambiente de negocio con cierto grado de certeza jurídica, las expectativas de los empresarios se mantendrán en zona pesimista”, aseguran desde la gerencia de políticas públicas y desarrollo de Sofofa.

De todas maneras, nuestro país está inserto en un entorno de fragilidad en cuanto a la confianza en toda la región. De acuerdo con el estudio de la Universidad de Duke, el índice de optimismo para toda Latinoamérica cayó de 50 a 37,2 puntos este trimestre, su peor puntaje desde que la encuesta comenzó a realizarse en la región en septiembre de 2012.

Según el sondeo, en Latinoamérica apenas un 17,7% de los encuestados dijo estar más optimista respecto del futuro de su economía en comparación con el trimestre anterior. Mientras, un 36,8% dijo estar más optimista respecto del futuro de su propia compañía.

Cerca de 60% de los CFO en Latinoamérica creen que un reciente incremento en los costos del endeudamiento han llevado a más riesgos financieros de lo habitual en el sector corporativo, lo cual perjudicará el gasto empresarial futuro.

De acuerdo con el informe, las principales preocupaciones en la región son la incertidumbre económica (76,2%), seguida por las políticas gubernamentales (50%) y la débil demanda por sus productos o servicios (31%). Por el contrario, la menor preocupación estuvo en crisis geopolíticas o de salud, seguridad de datos y deflación.

“Estas cifras responden a que estamos enfrentando un ciclo económico de desaceleración. Las cifras de crecimiento de América Latina fueron negativas en 2015, registrando una baja de 0,4% anual, y para este año también se espera una caída de 0,7%. Las demandas sociales y los ajustes fiscales han sido un tema relevante en la mayoría de estas economías, lo que en cierta medida ha puesto freno a su crecimiento”, destacan desde Sofofa.

Factor Trump

A nivel global, el más optimista fue Estados Unidos, seguido por Asia y Europa. En la primera de esas economías la sorpresa se dio porque contrasta con los temores suscitados entre los empresarios antes de la elección presidencial de EEUU en noviembre. El nivel de optimismo en ese país subió de 61 a 66 puntos, alcanzando el nivel más alto en casi una década.

La proporción de CFOs más optimistas supera a aquellos que se volvieron más pesimistas por 4 a 1. Históricamente, un salto en el índice de optimismo ha logrado predecir fuerte crecimiento en el empleo y un creciente PIB durante el año.

“En contraste con el salto post Trump en el optimismo sobre la economía en general en Estados Unidos, el optimismo respecto de cada empresa sólo se incrementó levemente este trimestre”, dijo John Graham, profesor de Finanzas de la escuela de negocios Fuqua de la Universidad de Duke y director del sondeo. “Hemos visto este patrón antes, como cuando el primer ministro Shinzo Abe fue elegido en Japón y cuando Dilma Rousseff fue forzada a dejar el gobierno en Brasil. Los CFOs nos están diciendo que anticipan políticas pro empresas en el futuro cercano, pero hasta que se conozcan los detalles específicos, muchos están esperando ver cómo sus propias firmas navegan el nuevo terreno”, agregó el académico.

¿De CFO a CEO ?

Otro fenómeno interesante se vio respecto de las perspectivas de los CFO sobre su propio futuro laboral. De acuerdo con el estudio, en todo el mundo, cerca de un quinto de los CFO cree que será promovido a CEO en los próximos cinco años. Los africanos son los más optimistas (27% de probabilidades) de ser promovido a CEO, en contraste con apenas 15% entre los canadienses y los europeos.

Cerca de dos tercios de los CFO dijo que cree que ser CFO lo prepara de manera adecuada para ser CEO en el futuro.

Metodología

La encuesta, encabezada por la Universidad de Duke, que se ha realizado por 83 trimestres consecutivos, se cerró el 2 de diciembre e incluyó respuestas de casi 1.000 CFO. Las respuestas son representativas de la población de CFO sondeados.

Las regiones de las respuestas se dividen en: 367 ejecutivos de Norteamérica, 192 de Asia, 169 de Europa, 126 de Latinoamérica y 99 de África. 

El sondeo mide a empresas privadas y públicas, grandes y pequeñas. Entre las industrias representadas en la encuesta están: retail, mercado mayorista, minería, construcción, manufactura, transporte, energía, comunicaciones, tecnología, servicios/consultoría, bancos, servicios financieros y seguros.