Economía & Dinero

Banco de Chile proyecta PIB de 3,1% y alza de tasas en 2018

Constanza Ramos 28/09/2017

En el tema fiscal Rodrigo Aravena abogó por reducir la discrecionalidad.

Rodrigo Aravena, economista jefe del Banco de Chile presentó ayer las proyecciones económicas para el 2018, además de abordar los desafíos macro-fiscales para el futuro.

Para el crecimiento la mirada de Aravena es de cauto optimismo, ya que si bien aún no se atreve a hablar de brotes verdes, sí señala que “lo peor para la actividad ya pasó”. Para este año, prevé un PIB de 1,5%, mientras que para el próximo año una expansión de 3,1%.

“Tenemos muchos elementos para pensar que la economía definitivamente va a tener una mayor tasa de crecimiento”, rescató.

Sobre la trayectoria de la Tasa de Política Monetaria (TPM), el economista explicó que estas señales de recuperación económica “podrían ser suficientes para que el Banco Central (BC) mantenga la tasa en 2,5%”.

En ese sentido dijo que el ente rector no moverá la tasa de interés a la espera de los datos de IPC de próximos meses sean. “Si en septiembre u octubre se registraran sorpresas negativas de la inflación, el BC bajará la tasa de manera preventiva para evitar el desanclaje de expectativas”, puntualizó Aravena.

No obstante, para el próximo año proyecta que la tasa se ubicará en 3,0%. Respecto a la inflación proyectó que terminará el año en 2,4%, para luego subir a 2,9% en 2018.

Desafíos fiscales

En materia fiscal, Rodrigo Aravena advirtió que todavía hay discrecionalidad para ir fijando las metas año a año. Por ello indicó que “sería bueno institucionalizar los pasos de discrecionalidad de la regla fiscal y ojalá hacerlos más independientes del ciclo político”.

En este punto indicó que “hay que avanzar hacia un esquema que permita reducir los espacios de discrecionalidad, que considere otras variables que son relevantes, entre ellos la deuda efectiva, no solamente la estimación del déficit estructural del año”, explicó.

Por otra parte, también estimó que sería conveniente un esquema fiscal donde los cambios en los parámetros “no solo sean hacia adelante, sino que internalicen los cambios hacia atrás”.