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Economía & Dinero

B. Fontaine refuta a ministro Valdés: "Se pueden tomar medidas concretas pro crecimiento sin que la NM renuncie a sus principios"

Carlos Alonso 25/05/2016

Cree que el discurso de la Presidenta fue "como una empanada hueca, que se veía sabrosa por fuera, pero sin medidas concretas". Afirma que para "un Gobierno que ha producido un nivel de desconfianza tan grande no bastan las señales. Tienen que haber hechos".

Tras las críticas que tuvo el discurso del 21 de mayo recién pasado por la falta de medidas concretas para reactivar la economía, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, señaló  el lunes en entrevista con PULSO que “cuando me dicen ‘faltó un anuncio’, o se dice que ‘para crecer se necesita más’, ¿qué cosa es? ¿Abandonar las convicciones que tiene este Gobierno? Alguna vez dije, eso es irreal”.  

Esta afirmación es refutada por el economista y director de empresas, Bernardo Fontaine, quien considera que es perfectamente compatible que el Gobierno avance en una agenda decidida para dinamizar la economía, y que a la vez mantenga los principios que rigen a la Nueva Mayoría.  Al respecto, el experto cree que se puede proponer una gestión clara para destrabar los proyectos de inversión y acelerar todos aquellos que estén “atorados”. Asimismo, menciona como relevante abrirle más espacio al desarrollo del sector privado y destacar el rol que juegan en la economía los emprendedores. 

Por otro lado, señala que para dinamizar la economía es fundamental que la Nueva Mayoría defina los cambios que se quiere hacer en la Constitución, sobre todo en materia económica.

Tras el discurso del 21 de mayo de la Presidenta Michelle Bachelet y las declaraciones de los ministro de Hacienda e Interior, ¿ve que el crecimiento pasó a estar dentro de las prioridades del Gobierno?

-Hay un cambio grande en los conceptos.  El programa de Gobierno no establecía el crecimiento como una prioridad. Y ahora que el crecimiento ha caído, la Presidenta se empieza a preocupar del tema. Este es un triunfo para quienes luchamos por el crecimiento y el desarrollo del país. Sin embargo, faltaron medidas concretas para saber cómo se va a materializar el discurso en hechos. El discurso de la Presidenta fue como una empanada hueca, que se veía sabrosa por fuera, pero sin medidas concretas.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, afirmó que “cuando me dicen ‘faltó un anuncio’, ¿qué cosa es? ¿Abandonar las convicciones que tiene este Gobierno? Eso es irreal”. ¿Qué le parecen esas declaraciones?

-No se trata de ir contra las convicciones del Gobierno. Se pueden tomar medidas concretas pro crecimiento sin que la Nueva Mayoría renuncie a sus principios. Eso es perfectamente posible.

¿Qué medidas concretas se pueden aplicar para ayudar a reactivar la economía?

-Por ejemplo se puede proponer una gestión decidida para destrabar los proyectos de inversión. Ahí el ministro de Economía debería sacar adelante los proyectos de inversión que están atorados. Asimismo, se puede avanzar en mejorar la productividad del Estado, agilizando los trámites y su gestión. También es indispensable impulsar el trabajo por hora para incorporar a las mujeres y jóvenes al mercado laboral. Además, falta abrirle más espacio al sector privado para que se desarrollen y destacar el rol que juegan los emprendedores en el crecimiento económico. 

Sobre las reformas en curso, ¿debió haber algún pronunciamiento?

-También para dinamizar la economía es fundamental que la Nueva Mayoría defina los cambios que se quieren hacer en la Constitución, sobre todo en materia económica. En el tema tributario es indispensable volver a la integración del sistema tributario e incorporar el reemplazo interno en la Reforma Laboral.

El ministro del Interior, Jorge Burgos, dijo que las señales sobre crecimiento están claras, pero que si no las quieren leer ya no es problema del Gobierno. 

-Para un Gobierno que ha producido un nivel de desconfianza tan grande en su gestión, no bastan las señales. Tienen que haber hechos concretos. Son buenas las señales que tiene el discurso, pero se necesitan más medidas concretas. 

¿El mensaje entregado entonces no alcanza para cambiar las perspectivas de crecimiento?

-La pregunta que queda es si después del discurso se invertirá más, habrá mayor seguridad en el empleo, los consumidores irán a comprar con más confianza, y me parece que la respuesta es que no, porque lo que se necesitan son medidas concretas. 

Entonces ¿más allá del mensaje, no es claro que el foco esté puesto en el crecimiento?

-Aquí el problema de fondo es que la Presidenta y la Nueva Mayoría no tienen el gen del crecimiento, sino más bien de la distribución del ingreso. Esta es una de las principales diferencias que tiene la Nueva Mayoría con la Concertación, ya que para la Concertación el crecimiento era básico, y para la Nueva Mayoría no lo es. 

Pero considerando la Agenda de Productividad y el Fondo de Infraestructura como medidas clave, ¿ve que la economía puede repuntar éste o el próximo año?

-La Agenda de Productividad tiene cosas buenas, positivas, que apuntan en la dirección correcta, pero muy pequeñas todavía. Es como regar un potrero seco con un vaso de agua. Ayuda, pero es insuficiente. Faltó un programa de infraestructura más potente. Ahora bien, el Fondo de Infraestructura es algo que va a demorar en ponerse en marcha, por lo que no habrá un impacto en el corto plazo. El riesgo del discurso de la Presidenta es que se quede sólo en eso, y que no se materialice en nada concreto. De momento, en las reformas Tributaria y Laboral el ministro de Hacienda está en deuda. 

¿Las definiciones de la Reforma Constitucional dan un poco más de certezas?

-Avanza en dar certezas, pero quedan preguntas. Por ejemplo, muchos en la Nueva Mayoría insinúan que la Constitución debiera establecer que la mayoría simple del Congreso pueda hacer y deshacer. Esto no me parece adecuado, ya que no ayuda a la estabilidad que un voto de diferencia  lleve al país por un camino u otro.

¿Y las definiciones sobre el derecho a la propiedad privada expresadas en el discurso dan más seguridad?

-La opinión de la Presidenta es bien clara, pero no sabemos si ésta es la opinión de la Nueva Mayoría, porque será clave saber cuál es la propuesta que tendrá la Nueva Mayoría de cara a las próximas elecciones presidenciales. 

¿La recuperación de la economía no se ve en el corto plazo?

-Tengo la esperanza que entre todos los actores le vayamos poniendo contenido a este discurso e impulsar una agenda más decidida pro crecimiento.  Pero hasta el momento el ministro Valdés, tanto en la Reforma Tributaria como en la Reforma Laboral está en deuda, ya que no están planteadas para favorecer el crecimiento.P

R. Laboral: “La ausencia en el discurso del 21 de mayo no genera confianza”

La Presidenta Michelle Bachelet dijo que  no  mencionó en el discurso la Reforma Laboral porque es un proceso que aún sigue en curso, ¿qué le parece?

-La ausencia de este tema en el discurso del 21 de mayo no genera confianza. Y esto es porque al final las distintas almas de la Nueva Mayoría no resuelven el problema. Se dice que se va a priorizar el crecimiento, pero cuando se llega a la Reforma Laboral no se sabe cómo se zanjará la discusión. Y lo que uno ve son afirmaciones muy contradictorias. 

¿Se refiere al veto de los pactos adaptabilidad?

-Esto de vetar los pactos de adaptabilidad es una gran contradicción, ya que los propios trabajadores lo piden porque es algo bueno. El Gobierno lo propuso, pero después lo elimina. Acá lo que queda es que al final la reforma está hecha a gusto de la CUT, y no es la reforma que quieren los chilenos.

En ese sentido, ¿qué aspectos se deberían reconsiderar?

-La Reforma Laboral debería incorporar los grupos negociadores en igualdad de condiciones en relación a los sindicatos, y por otra parte es indispensable revisar de nuevo el reemplazo interno en huelga, porque esto afectará a los ciudadanos.

¿Considera que los pactos de adaptabilidad debieran poder ser negociados no sólo por los sindicatos? 

-Los pactos de adaptabilidad son un avance muy preliminar. Es un comienzo, pero todavía está lejos de incorporar elementos de la economía digital contemporánea. Ahora bien, dicho eso, se debe permitir que tanto los sindicatos, grupos negociadores y trabajadores en forma individual puedan negociarlos.

Si se permite que los pactos de adaptabilidad no sean negociados sólo por sindicatos, pero se mantiene la prohibición del reemplazo en huelga interno, ¿cómo quedaría la Reforma Laboral?

-Quedaría menos mala, ya que lo peor de la Reforma Laboral es la prohibición del reemplazo en huelga. Esto hace que injustamente trabajadores que no estén en huelga, y consumidores, paguen los costos de la huelga. Además la falta de reemplazo es un nuevo golpe a las Pymes.