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Inteligencia artificial, 3D y blockchain cambian la relación médico-paciente

Paula Núñez 29/06/2017

El mercado de las tecnologías de la salud es hoy uno de los más dinámicos a nivel comparado. En Chile, el gasto en salud representa cerca del 8% del PIB y ese escenario se repite en todos los países. La robótica en la medicina tiene actualmente un valor de US$3.000 millones y se espera que esa cifra se duplique hacia 2018. Por su parte, la impresión 3D está experimentando un importante crecimiento, con ingresos proyectados por más de US$12.000 millones para el próximo año, lo que representa cuatro veces más que los ingresos de 2013 (US$3.000 millones).

EL 85,1% de los chilenos considera que la tecnología es una herramienta que podría mejorar la atención en la salud pública, servicio que ha sido calificado por los usuarios con una nota de 3,5 según lo indica un estudio reciente realizado por la Universidad Andrés Bello. Tecnologías como cloud, inteligencia artificial (AI), movilidad, Internet de las Cosas (IoT) y blockchain podrían generar cambios significativos en la medicina y en la calidad de vida de las personas.

El mercado de las tecnologías de la salud es hoy uno de los más dinámicos a nivel comparado. En Chile, el gasto en salud representa cerca del 8% del PIB y ese escenario se repite en todos los países. Se trata de un gasto potencial para la industria, pues sólo en el ámbito de las aplicaciones, se espera que alcance los US$23 mil millones durante 2017, señala un estudio de PwC. La clave del éxito es lograr una industria que sea buena proveedora del sector, que entienda sus necesidades y conozca sus procesos clínicos.

Paciente conectado

El desarrollo de los servicios digitales está entre los principales factores que transformarán la industria de la salud en la próxima década. La idea es que en la población de riesgo use dispositivos que midan sus signos vitales de manera continua, que hagan análisis ante cambios repentinos y que den alerta a sistemas médicos. “A través de la a transformación digital, las personas pasarán a ser el centro de la salud. Los servicios serán cada vez más personalizados, rápidos, certeros y predictivos, al mismo tiempo que caerán los costos. Así, por ejemplo, para adquirir servicios de salud ya no será necesario siempre ir a un lugar, lo que ahorrará tiempo a los pacientes y les entregará un servicio más eficiente. Con las plataformas virtuales de salud, los profesionales podrán atender a pacientes de forma remota”, dice Rodrigo González, presidente ejecutivo de Accenture Chile.

Datos, Robots e inteligencia artificial

La Inteligencia Artificial se está convirtiendo una herramienta fundamental en la experiencia de los consumidores con los servicios de salud. Los robots están trabajando de la mano con los humanos y las máquinas inteligentes están ayudando a los trabajadores del sector a tomar mejores decisiones. A medida que la IA se vuelve más sofisticada, será cada vez más un socio de los trabajadores de la salud, los ayudará a entregar diagnósticos más certeros y a aumentar su productividad. Así también, gracias a la información recolectada y analizada a través de la IA, los trabajadores de la salud podrán dar recomendaciones predictivas a los pacientes para evitar posibles enfermedades.

Además, “los algoritmos de aprendizaje profundo están agilizando y entregando más eficiencia a las transacciones e interacciones de los pacientes con los servicios. Esto se debe a que sistemas que tienen reglas claras, algoritmos e inteligencia, sabrán sobre la salud de los pacientes: su historia médica, alergias, procedimientos pasados y conductas de vida. De esa forma, el paciente tendrá respuesta inmediata, por ejemplo, a estar atento a ciertos síntomas, cuánto le costará un procedimiento específico, entre otras cosas”, añade González.

Así, la Inteligencia Artificial no reemplazará el juicio clínico, pero está equipando a los trabajadores con información y respuestas a gran velocidad, lo que les permitirá dedicar más tiempo a actividades que agregan valor a la experiencia del paciente.Ante estos avances, los estándares y políticas relacionados con el uso de la tecnología digital en la salud deberán adaptarse a los nuevos modelos.

Los líderes de la industria y el sector público deberán trabajar en conjunto para encontrar el balance entre seguridad, privacidad y confianza en los servicios que se entreguen, con el fin de resguardar los valores humanos.

Médicos a distancia

La centralización es uno de los principales problemas en nuestro país. Ante la falta de especialistas, la telemedicina se convierte en una alternativa rápida y de costos menores para dar respuesta a poblados aislados. Patricia Muñoz, decana de Medicina de la Universidad Diego Portales señala que hoy uno de los desafíos apunta a la atención primaria. “En nuestro país aún vemos como algunos poblados están muy distantes de la medicina. En aquellos lugares más remotos debiera existir un sistema de alianzas con las universidades para fomentar la llegada de profesionales a esas zonas o incorporar tecnologías que nos permitan atender a quién lo necesita”.

Nuestro país aún cuenta con un gran desafío, hacerse cargo de las necesidades de aquellos que viven en lugares más distantes. Este mismo dilema se traspasa a la medicina, donde tanto el acceso a los médicos generales como especialistas es más complejo. Para ello, la telemedicina se perfila como una alternativa de resolución de problemas a distancia. Así, las personas tienen un mayor acceso y manejo de enfermedades crónicas, por ejemplo. Del mismo modo, los decanos coinciden en que la formación en estas áreas es clave para el desarrollo de esta disciplina en Chile.

Consumerización de medicina

Hoy en día el paciente es más exigente y demandante que nunca antes, expresan expectativas, se informan, usan el poder de las redes sociales y viven en un modo de ‘gratificación instantánea’. “La transformación digital y la adopción de la tecnología por profesionales y pacientes, constituyen enormes oportunidades para que la información registrada retorne conocimiento y apoyo al profesional en la asistencia, oportunidades de crear nuevas formas de relación y comunicación entre pacientes, familiares y profesionales, y finalmente de que todo ello posibilite una mejor calidad, mayor agilidad, accesibilidad, continuidad asistencial y obtención de resultados en salud para las personas”, dice Juan Ramón Morales, director de Health en Everis Chile y Argentina.

Él establece que con ello, la tecnología se pone al servicio de pacientes y profesionales clínicos (y no al contrario), donde se crean colaborativamente con los actores del sector salud soluciones abiertas, modulares e interoperables alineadas a procesos, de fácil uso y rápida adopción y que finalmente retornan información y conocimiento al profesional. El fin último de estas soluciones deberá de ser transformar digitalmente la forma de hacer salud, colocando al paciente y los resultados reales en su calidad de vida, en el centro del sistema. Otra de las tendencias apunta al desarrollo de sensores para enfermos crónicos.

En el caso de los diabéticos, estos sensores miden constantemente los niveles de azúcar en sangre y de haber necesidad inyectan insulina sin necesidad de que el paciente intervenga. Hoy se trabaja incluso en tatuajes que cambien de color de acuerdo al pH, presión o fallas de algunos órganos.

Pero uno de los avances que genera más expectativa genera es la bioimpresión. Así como las impresoras en 3D hoy permiten manipular materiales partícula a partícula, hoy los ingenieros trabajan en la impresión de tejidos e incluso órganos.De acuerdo a voceros de la industria, en cinco años la evolución de estas máquinas traería consigo una verdadera revolución médica con la impresión de cualquier tejido estable a escala humana de cualquier forma y tamaño.Este método ya ha sido usado para prótesis de carácter sólido. Por ejemplo, en la universidad de Michigan reemplazaron un área de la tráquea de una niña que sufría de traqueomalacia.

La comunidad científica hoy apuesta por llegar a la impresión de órganos como pulmones, hígado o corazón que resulten aptos para la implantación quirúrgica, un avance que podría terminar con las listas de esperas de transplantes.

Transformación digital para la salud

La transformación digital impulsará el desarrollo de soluciones generadas a través de la información, lo que permitirá que los trabajadores y las compañías del sector maximicen su eficiencia y puedan monitorear la salud de los pacientes en tiempo real. Esto se logrará a través de componentes de hardware conectados, sensores y aparatos inteligentes.

Principales beneficios de la transformación digital para la salud: En el caso de que la salud desarrolle la transformación digital de forma efectiva, se revolucionará el diagnóstico y el tratamiento, con un cambio de foco hacia la prevención y gestión. Con el desarrollo de aparatos conectados, la salud pasaría de ser un sistema reaccionario a uno proactivo, dirigido por la información.

Además, las decisiones médicas serán tomadas a través de la información recibida a través de las nuevas tecnologías digitales, lo que permitirá entregar tratamientos más personalizados y de mayor éxito.

Para los gobiernos y la sociedad, los principales beneficios estarán en el mayor acceso a la salud, calidad y menores costos para las personas. Para los actores de la industria pueden agregarle valor a través de mayor eficiencia en el capital, optimización de costos y más productividad.