Conneted Business

Cimentando las bases para un gran cerebro digital

PULSO 26/10/2017

Por Francisco Guzmán.

Nadie puede desconocer que tanto en nuestro país como en otros de Latinoamérica uno de los principales temas que acapara la preocupación de las autoridades y los ciudadanos es el combate contra la delincuencia. Y para ello, son varios los países que han utilizado la tecnología a su favor.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Ciudad de México, en dónde inicialmente se consideró la operación de más de 8 mil cámaras que vigilaban y monitoreaban las calles del D.F., las 24 horas del día, todo el año, y que además se apoyaba en una flota de drones. A través de esto, rápidamente se redujeron en un 33% los crímenes de gran connotación social y en un 50% el robo de vehículos.

A raíz de esos resultados, en 2014, el gobierno mexicano anunció la ampliación del programa, con la instalación de más de 4 mil nuevos botones de emergencia y 7 mil cámaras adicionales.

Otro caso interesante es el de la ciudad San José dos Campos en Brasil, en donde se aplicó un modelo de cámaras de alta resolución – conectadas a una central- que monitoreaban durante las 24 horas y se analizaba automáticamente la información ¿Qué permitió esto? Generar por ejemplo, patrones para identificar calles peligrosas y horarios en que se registraban un mayor número de conflictos. De esta forma, la policía tenía la capacidad de adelantarse a los eventos y organizar mejor sus recursos.

En Chile podemos estar orgullosos de contar con un plan de videovigilancia y una policía que hace años comenzó a utilizar la tecnología y decidió habilitar un moderno sistema de gestión de respuestas ante una emergencia. ¿Cómo opera el sistema? Recepciona las llamadas de los ciudadanos y las deriva hacia sus respectivas comunas o regiones para ser atendidas en el menor tiempo posible, por lo cual, permite la administración correcta de los recursos de los que dispone el país ante distintas emergencias, tales como Bomberos, Ambulancias y Carabineros.

Para ello, integra sistemas de cámaras, geolocalización mediante GPS y mapeo sobre el sistema de los recursos policiales y de seguridad ciudadana.

Habilitar esta vasta red de interacciones e información, requiere de la participación no solo de diversas instituciones públicas, sino de empresas de diversos sectores que en suma complementan sus conocimientos y capacidades y por supuesto, de los ciudadanos que en última instancia usan los servicios finales. Por ello, hoy se requiere también de mucha innovación en los modelos de negocios que se establecen entre todas las partes, para garantizar una justa retribución a cada una.

La buena noticia es que las tecnologías de información y comunicación (TIC) ya están disponibles: contamos con redes de comunicaciones; crece el número de dispositivos móviles y sensores; contamos con soluciones cloud, que garantizan enormes capacidades de almacenamiento, procesamiento, seguridad, disponibilidad y costos por demanda; siguen profundizándose las arquitecturas de big data que habilitan un análisis dinámico y en tiempo real de datos estructurados y no estructurados.

Por ello, en un horizonte no muy lejano este gran cerebro estará cada vez más maduro y los gobiernos, empresas, instituciones y ciudadanos contarán con herramientas digitales con la mejor tecnología para cimentar una mayor seguridad.

*Director Mercado Empresarial TIC Claro Chile