Sergio Espejo Renuncia a la DC

Actualidad & Política

Sergio Espejo: “Cualquier pacto para segunda vuelta no pasará de ser un esfuerzo desesperado por no perder el poder”

Julián Abusleme 20/10/2017

Entrevista con el diputado independiente (ex DC). Asegura que la centroizquierda ha evadido resolver su fractura y que le ha pavimentado el camino a Sebastián Piñera. Diputado aspira a construir un espacio distinto a la Concertación y mejor que la Nueva Mayoría.

UN par de meses después de su bullada salida de la Democracia Cristiana, Sergio Espejo, hoy diputado independiente, prefiere dejar de lado el silencio de una de las etapas, según él mismo señala, más complejas de su vida. No se arrepiente de su decisión, pero sí ha debido convivir con una profunda tristeza. Desde afuera, sigue atento a lo que sucede en su ex partido y asegura que la crisis que vive la DC es el reflejo de una fractura que divide a toda la centroizquierda.

El ex ministro de Transporte asume que los errores de su sector le han pavimentado el camino a Sebastián Piñera para que retorne a La Moneda y que estos empezaron a producirse hace ocho años. Dice, además, que si la centroizquierda no logra replantearse, rearticularse y enfrentar su quiebre, la derecha estará ocho años en el gobierno, con una oposición mucho más débil.

Usted dejó la DC después de 31 años de militancia, ¿qué tan grave es la crisis que vive su ex partido?

-El problema de la DC es el problema de la centroizquierda. La centroizquierda chilena vive una fractura muy profunda y esa fractura se expresa hoy día más allá de las candidaturas presidenciales, se ve en la falta de una identidad común, identidad que empezó a desdibujarse probablemente hace ocho, o nueve años atrás. Hoy la tarea política más fundamental será su reconstrucción, con algo que es distinto de la Concertación pero claramente mejor que la Nueva Mayoría y ese proceso se iniciará en la medida en que quienes defendemos esa tesis seamos capaces de darle cuerpo.

¿Con qué actores políticos vislumbra esa rearticulación? Hoy parece muy difícil que la DC y el PC vuelvan a compartir coalición.

-Esa es la pregunta imposible de responder mientras no contestemos la interrogante previa, que es quiénes somos la centroizquierda. La configuración política que representó la Concertación fue objeto de un cuestionamiento brutal tras el término del primer gobierno de Michelle Bachelet y ese cuestionamiento, que siempre es bueno, no fue resuelto. Probablemente por apostar a la existencia de una carta segura para recuperar el gobierno, viviendo en Nueva York durante esos años, fue innecesario resolverlo.

¿Esta fractura se verá reflejada en las próximas elecciones?

-La fractura se ha visto amplificada por el surgimiento del Frente Amplio, que sostiene que la centroizquierda es una mala alternativa. Mientras la derecha tiene una opción real de llegar al poder, con una candidatura que puntea en todas las encuestas, con candidatos parlamentarios imbuidos de la mística que entrega la convicción de que tú puedes gobernar y con un cierto aprendizaje respecto de su primera experiencia de gobierno, mientras tú tienes eso al frente, al otro lado lo que tienes es desorientación, controversias internas entre los partidos.

¿Los intentos por generar pactos para la segunda vuelta pueden resolver esta fractura?

-En un cuadro donde tienes a la derecha por un lado preparándose para gobernar y a la centroizquierda atrapada en una fractura de fondo, cualquier configuración de corto plazo, cualquier acuerdo para la segunda vuelta, no va a pasar de ser un esfuerzo desesperado por evitar perder el poder y el peor de los mundos para la centroizquierda no es perder el poder en noviembre, lo que es muy probable que ocurra, sino que es no entender que llegó la hora de comenzar a responder una vez más quiénes somos, qué queremos hacer y con quienes queremos hacerlo.

¿Cómo se comienza este proceso refundacional de la centroizquierda?

-Por definición este proceso no parte de cero. Hay situaciones que facilitan o entorpecen el que este proceso se lleve a cabo. Mi impresión es que por las exigencias propias de una campaña electoral hoy día los liderazgos en competencia están sólo concentrados en triunfar en noviembre o en segunda vuelta. La elección de noviembre es una quimera y creo que la centroizquierda desperdició tan brutalmente sus posibilidades de replantearse, cinco, ocho años atrás, que corre el riesgo de volver a hacerlo. Esto va más allá de quien gane la elección presidencial, el futuro de la centroizquierda depende de su capacidad para mirar de frente la fractura que la atraviesa.

Según lo que usted plantea, un potencial triunfo de Piñera tendría que ver más con los errores de la Nueva Mayoria que con la valoración que tiene en la ciudadanía…

-Estoy convencido de eso. Todos sabemos que Sebastián Piñera no es un liderazgo querido por la ciudadanía, la centroizquierda ha contribuido a pavimentar el camino a un potencial y lamentable triunfo de la derecha.

¿Quiénes son los responsables de haber llegado a este escenario?

-Los principales responsables de esa situación están en quienes prefirieron entregarse a un liderazgo carismático en vez de abordar el desafío de articular una identidad política que estaba llamada a superar a la Concertación, a hacer un paso adelante respecto de lo que la Concertación representó.

¿Ha descuidado la Presidenta el liderazgo de la Nueva Mayoría?

-La Presidenta no ha ejercido como líder de coalición y la evidencia de eso está en todo el esquema de Gobierno. En la región de O’Higgins hemos vivido la ausencia total de liderazgo por parte del gobierno regional, del intendente. No existe ninguna forma de diálogo cotidiano entre los actores políticos de la Nueva Mayoría y los representantes de la Presidenta en la región.

¿Qué debe hacer la DC si Carolina Goic no accede al balotaje?

-Lo primero será exigir que se evite la libertad de acción. Lo segundo, es encontrar cuáles son los acuerdos que van a sustentar un esfuerzo común en segunda vuelta. Quienes plantean que lo único importante es tener un entendimiento hoy día contribuyen a profundizar la ruptura de la centroizquierda, porque ignoran la magnitud de nuestro quiebre. Los favorecidos son quienes están detrás de la candidatura de Piñera, cuya principal fuerza parlamentaria recaerá en la UDI, no en los sectores moderados de la derecha.

Cuando dejó la DC usted dijo que no existía un sentido de trabajar colectivamente, ¿en qué se refleja eso?

-La DC prácticamente no aportó financiamiento para la campaña de Claudio Orrego hace cinco años y corrió a los brazos de la Presidenta Bachelet minutos después de nuestra derrota en primarias, sin cuestionarse si quiera los elementos fundamentales sobre los cuales íbamos a construir un Gobierno. Usted no ve a gran parte de los parlamentarios haciendo campaña por Carolina Goic, eso refleja una fractura. Yo que estoy fuera de la DC tengo más convicción y apoyo la candidatura de Goic mucho más que los democratacristianos.