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Jaime Bellolio: “Si Piñera se queda inmóvil desde aquí hasta noviembre, probablemente igual gane las elecciones”

Andrea Sepúlveda 28/08/2017

Entrevista con diputado UDI. Asegura que no basta con ganar los comicios, ya que se necesitará apoyo social tras un eventual triunfo. Acusa soberbia de miembros del Frente Amplio, pero valora el debate y la reflexión que, según él, aporta Gabriel Boric.

“A nadie le importa cuántos cupos tiene uno u otro partido”, dice Jaime Bellolio en el primer video de campaña publicado tras las inscripción de las candidaturas de Chile Vamos. “Lo que importa es por qué quieren ser candidatos. Déjame decirte qué es lo que me motiva a mí. Tú. Tu familia, tu seguridad…”, agrega el diputadode la UDI antes de presentar su eslogan: “Me importas tú”.

En el spot incluyó la explicación de por qué quiere volver a ocupar un escaño en el Congreso, un tema que él extrañó en las negociaciones de Chile Vamos para cerrar las listas parlamentarias.

Además de las candidaturas presentadas por su conglomerado, el parlamentario por Buin, Calera de Tango, Paine y San Bernardo se refiere a la campaña de Sebastián Piñera, las diferencias que se viven al interior de su partido e incluso a temas legislativos como el proyecto de matrimonio igualitario que presenta hoy el Gobierno.

¿Cuál es su postura respecto al proyecto de matrimonio igualitario?

-El Gobierno ha caído en una dinámica de presentar proyectos de ley exclusivamente con motivos electorales. Está tan desesperado porque se le escapa de las manos el poder, que era lo único que lo mantenía juntos… Cuando dicen matrimonio igualitario, aborto, la agenda valórica entre comillas, lo que están pensando no es en los chilenos, sino que en cómo mantienen juntos a la Nueva Mayoría y ojalá hacerle gestos al Frente Amplio y a la gente que está desencantada en la Nueva Mayoría. Sin perjuicio de eso, no tengo ningún problema con que lo sometamos a discusión en el Congreso. Yo voté a favor del Acuerdo de Unión Civil y volvería a votar a favor del Acuerdo de Unión Civil porque creo que hay un valor en que el Estado reconozca esas uniones, pero la esencia del matrimonio es entre un hombre y una mujer y por tanto mi límite a favor está en el Acuerdo de Unión Civil y no en el matrimonio homosexual.

En 2016, algunos parlamentarios UDI se manifestaron a favor de esta ley, ¿es un tema que genera división en el partido?

-No, no veo que divida mayormente a la UDI. Pueden haber algunas diferencias y valoro muchísimo la diversidad de posiciones, pero mayoritariamente hay una posición clara. Adonde sí divide es en la Nueva Mayoría, particularmente a la DC con el resto de los partidos. Muchos se preguntan cuál es la propia identidad que tiene hoy día la Democracia Cristiana, particularmente dentro de ese conglomerado.

¿Qué le ha parecido cómo se ha desarrollado la campaña de Sebastián Piñera?

-Estuvo bien para la primaria, en donde había que mostrar la diferencia de él con respecto a los otros candidados del Frente Amplio y también de Chile Vamos, en cuanto a su experiencia, en cuanto a que hoy dia los chilenos mayoritariamente quieren que se vaya de una vez la Nueva Mayoria, porque ha sido un desastre para los chilenos. Pero ahora viene el desafío para esta nueva etapa.

No basta con ganar la elección, Si Piñera se queda inmóvil desde aquí hasta noviembre, probablemente igual gane las elecciones. Pero no basta con ganar la elección, sino que tú necesitas una mayoría social y no sólo electoral, y la mejor demostración de eso es, de hecho, Michelle Bachelet.

En esta etapa, lo que falta es cómo poder conectar con esas familias de clase media que se desconectaron de la Nueva Mayoría.

En esta segunda etapa falta más conexión y esa conexión es emocional junto con racional.

Ha asegurado que el Frente Amplio es el que está poniendo nuevos temas sobre la mesa con su postura de una “nueva política”, ¿cuál fue su impresión del quiebre por la candidatura de Alberto Mayol?

-Mientras más alto se erige a alguien, como con superioridad moral, más fuerte se cae. Lo que le pasó al Frente Amplio es eso. Durante tres años ellos no han perdido oportunidad de sacarle la cresta a cuanto partido existe frente a cualquier falta. En la primaria ellos decían representar a todo el pueblo y a toda la ciudadanía, pero resulta que Beatriz Sánchez sacó los mismo votos que Felipe Kast y fueron a votar 1 millón 800 mil personas a la primaria y fue un millón y medio contra 300 mil. Entonces, eso fue una dosis de humildad.

Lo que pasa es que si ellos pretendían erigirse a si mismo como ángeles era complemente absurdo, era una actitud soberbia infinita, y esa actitud es la que les ha pegado. Son muy buenos para diagnosticar cosas, pero son muy malos para solucionar las cosas, porque creen que se las saben todas. Y eso no es así.

Cuando uno escucha a Gabriel Boric criticando lo que ocurre en Venezuela, criticando los socialismo reales y al mismo tiempo criticando al sistema actual de Chile, y dice que tiene un modelo en construcción, es una mirada mucho menos dogmática y mucho menos de superioridad moral que es la que tienen otros del Frente Amplio y eso yo lo valoro mucho. A pesar de que pienso radicalmente distinto a Gabriel Boric, valoro la profundidad con que quiere ver los temas. Ahora, ¿por qué el Partido Comunista no está en el Frente Amplio? Porque Guillier marca más en las encuestas. ¿Por qué no están con Beatriz Sánchez? Porque Guillier marca más. Pero en términos ideológicos es obvio que están en el Frente Amplio.

Algunos parlamentarios lo acusan a usted de tratar de frenar los proyectos de educación del Gobierno, ¿cómo responde a eso?

-Vamos a frenar todas las malas ideas para Chile, sin duda. Si tuviese que volver a hacerlo lo volvería a hacer porque nosotros hemos hecho siempre propuestas alternativas a las del Gobierno. Nuestra respuesta nunca ha sido no porque no, siempre ha sido porque es una mala idea y nosotros proponemos otra cosa alternativa.

¿Le gustaría trabajar en un eventual gobierno de Sebastián Piñera?

-Sí obvio. Ahora, hay distintos lugares donde uno puede trabajar con el Gobierno. Voy a la reelección y espero ser reelegido para trabajar desde el Parlamento con el Gobierno. Y desde ahí ayudar a dar esa gobernabilidad, a dar ese encuentro que es necesario para tener políticas de largo plazo y no esta como lógica nómade a la cual nos quieren llevar algunos que cada cuatro años, empezar de cero no creo que sea una fórmula buena para el país.

¿Consideraría a futuro lanzar una candidatura presidencial?

-Para mí es importante lo colectivo y la razón de por la que alguien quiere estar. Entonces si colectivamente decidimos que hay una convicción de querer llevar adelante un cierto conjunto de ideas, obviamente voy a estar disponible, pero como una cuestión individual, nunca voy a estar disponible.

“La UDI arrastra un problema de identidad desde hace muchos años”

En una entrevista con revista Capital aseguró que ha pensado renunciar a la UDI, ¿hay diferencias insalvables dentro del partido?

-Yo no quisiera que se concentrara mi crítica en si renuncio o no renuncio, porque frente a la pregunta de si lo he pensado, sí, pero también he pensado no seguir siendo diputado y también he pensado muchas cosas más. Me pasa que en política hay que pensar distintas alternativas y ocurre demasiado seguido que la contingencia nos lleva a reflexionar muy poco y ese ha sido un problema de la UDI. Nos ha comido la contingencia de la elección municipal, de la elección parlamentaria, sin ponernos a reflexionar por qué ocurrió qué Manuel José Ossandón en la primaria sacó el voto popular que antes se sentía representado por la UDI, que por qué Felipe Kast sacó votos de los jóvenes que antes se sentía representado por la UDI. Cegarse frente a esa realidad es perder.

La UDI necesita cambiar de rumbo porque arrastra un problema de identidad desde hace muchos años y si no hay ningún interés de reflexionar respecto a eso, ni de tomar en cuenta otras miradas, va a ser una especie de muerte lenta. La Democracia Cristiana tiene un problema de identidad hace muchos años y ya vemos lo que ha pasado. No quiero que a la UDI le pase lo mismo que la Democracia Cristiana.

Pero dentro de la UDI, ¿sí hay diferencias?

-Por supuesto que sí. Las hay y es legítimo que las haya. Hoy día quizás son más visibles de lo que eran antes. Antes habían diferencias, pero se mostraban menos. No es que sean insalvables, pero siento que de un tiempo a esta parte las personas que hemos hecho planteamientos de futuro, en vez de abrirnos puertas, se nos han cerrado las puertas.

¿Ha considerado formar un partido nuevo como lo hicieron en Evópoli?

-Todavía no está dentro de mis planes. No me represento sólo a mí, entonces cuando yo decía “hemos pensado renunciar”, no es porque tenga problema de doble personalidad, es porque creo que la política es por definición una cuestión de ideas y colectiva. No creo en los iluminados ni en los llaneros solitarios, entonces, siento que represento a un mundo que está dentro de la UDI y a otro que está afuera, pero que está interesado en la política. Con ellos hemos hecho varias propuestas a futuro y queremos que tengan eco en la UDI. Sino, después podemos ver que otra cosa pasa, pero por el momento queremos que las propuestas tengan eco dentro de la UDI.