Internacional

Se desata fuga de empresas de Cataluña complicando el afán independentista

Francisca Guerrero 06/10/2017

El gobierno español facilitará a las compañías un cambio exprés de sede a otras regiones. Por el momento, son al menos cuatro las empresas que han anunciado su traslado desde que se votó el referendo, en un movimiento que ayer propició un alza de 2,5% en el Ibex 35.

A días de que se cumpla el plazo previsto para la declaración unilateral de independencia de Cataluña, se activó la disputa en el frente económico con una estampida de empresas desde la rebelde comunidad autónoma a otras localidades de España. La situación podría empeorar, considerando que el gobierno español anunciaría en esta jornada un decreto para ofrecer a las compañías una vía de salida exprés desde tierras catalanas.

Ayer el banco Sabadell anunció que trasladará su sede a Alicante. Se “adopta esta decisión para proteger los intereses de nuestros clientes, accionistas y empleados”, detallaron en un escueto comunicado.

Otras empresas ya habían tomado ese rumbo desde que se votó el referendo el pasado domingo. La biotecnológica Oryzon anunció el miércoles que se mudará a Madrid, a donde también llegarán la empresa de telecomunicaciones Eurona y la proveedora odontológica Proclinic.

En tanto, CaixaBank estaría a la espera del decreto del gobierno para anunciar hoy su traslado a Palma. La aseguradora Catalana Occidente, también está estudiando dar ese paso, dado que quieren trabajar “en un marco estable y en un entorno de seguridad jurídica”, señaló su presidenta María Serra Farré, anticipando el traslado. Con todo, ayer el Ibex 35 recupero parte del terreno perdido esta semana, con un alza de 2,5%.

“Las empresas catalanas tienen representación en otras partes de España, por lo que cambiarse no supone un costo enorme comparado con el que implican las pérdidas que podrían suponer las medidas nacionalistas e intervencionistas del gobierno catalán”, explica a PULSO María Blanco, académica de la Universidad San Pablo CEU, añadiendo que el Govern “no tienen credibilidad económica”.

De hecho, los recientes anuncios sólo son “la guinda del pastel” de una tendencia de larga data, de acuerdo a Diego Sánchez de la Cruz, profesor asociado de la IE University. “Entre los años 2012 y 2016, es decir, desde que se ha empezado a promover el separatismo de manera intensa, han habido más de 1.000 empresas que han dejado Cataluña en términos netos”, relató, subrayando que “el sector privado entiende la independencia como un proceso empobrecedor”.

Alimentando las preferencias por los traslados, el gobierno pretende dar una nueva vuelta de tuerca a la reforma de la ley de sociedades de capital que ya hizo hace dos años.

Desde entonces, el cambio de sede es una decisión que toman los gestores en unas pocas horas, sin tener la obligación de consultar a los propietarios de las empresas, salvo cuando un estatuto en particular establecía lo contrario. Con el nuevo cambio pretendido por el gobierno hispano se eliminaría esa excepción.

Obstáculos a la declaración

En la arena política, ayer el Tribunal Constitucional (TC) suspendió el pleno secesionista programado para el lunes, por lo que la presidenta de la Cámara autónoma, Carme Forcadell, y a la Mesa del Parlament se exponen a responsabilidades si deciden celebrarlo igualmente.

Las intenciones de Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat de Cataluña, también se enfrentan a fuego amigo. El secretario general del Parlament, Xavier Muro, y el letrado mayor de la Cámara, Antoni Bayona, advirtieron que el pleno del 9 de octubre es ilegal, dado que requiere de la aplicación de normativas ya suspendidas por el TC.

En ese marco, Jorge Galindo, editor de Politikon y columnista de El País, plantea que “no está claro que (el lunes) haya una declaración de independencia. Puede que se haga algo en diferido, es decir, que se anuncie que la independencia llegará en unos meses”.

Asegura que hay sectores en el Govern que prefieren esperar y dialogar, dado que “una declaración de independencia sin control efectivo del territorio podría salirle muy mal a los independentistas y ahora no parece que estén en condiciones de controlar el territorio”.