Actualidad & Política

¿Hacia dónde debe crecer Piñera?

Carlos Said 10/07/2017

El ex mandatario debe triplicar su votación en primarias para recién pensar en el triunfo. Para ello, los analistas le recomiendan buscar el apoyo de los votantes de centro, aquellos que no se sumarán a la opción de Guillier o de Sánchez en segunda vuelta, y reforzar su presencia en sectores medios y populares, a los que sí llegó Ossandón.

Con sus 827 mil votos, Sebastián Piñera se coronó como el gran triunfador de la primaria presidencial. Sin embargo, aún está lejos de llegar a La Moneda: si este año se repitiera la participación electoral de 2013, necesitaría cuadruplicar esa cifra para recién obtener una mayoría simple en la primera vuelta, o más que triplicarla para hacerlo en la segunda.

En ese escenario, ¿qué debe hacer el ex Presidente para sumar adhesión y triunfar en diciembre? Los expertos y analistas creen que Piñera está en la encrucijada entre afianzar su voto duro y buscar otros nichos. Sin embargo, afirman que la segunda opción es la correcta y que el camino es claro: girar hacia el centro y hacia la clase media.

Marco Moreno, cientista político de la U. Central, dice que si en la primaria Piñera le habló a su voto duro, “ahora tiene que hacerlo al resto de los chilenos, lo que implica un rediseño de su estrategia de discursos para que apunte al centro político, que es algo heterogéneo y amplio, pero que hoy no tiene un liderazgo que lo represente claramente, porque Guillier tendió puentes hacia la izquierda”.

A su juicio, ese centro también está representado en la clase media, que es un sector “en que ha caído el apoyo a Guillier y Piñera puede captar a esos votantes, que tradicionalmente han apoyado a la Concertación y la Nueva Mayoría y que están disconformes con cómo el Gobierno ha conducido el país en los últimos años o que resiente el giro a la izquierda que ha tenido la Presidenta con sus reformas, que han ido en apoyo de los sectores desposeídos, pero que han descuidado al sector medio”.

En esto último coincide el columnista Agustín Squella, quien cree que lo que hará crecer a Piñera “no serán sus debatidos méritos personales ni el programa que él tiene, celosamente vigilado por la UDI, sino la fuerte e irremontable irritación que en buena parte de la ciudadanía ha cundido, justa o injustamente, contra el actual Gobierno y la coalición de centroizquierda que lo apoya. Una irritación que la derecha se ha encargado de avivar con fiereza desde el mismo día en que vio en el Gobierno de Bachelet una amenaza para sus intereses”.

Una derecha popular

Otro sector al que debe apuntar Piñera para asegurar su triunfo, dicen los analistas, es el popular: en Puente Alto, Maipú y La Florida, las tres comunas de clase media más populosas del país, el ex Presidente obtuvo casi 40 mil votos, frente a los 85 mil sufragios que sumó Manuel José Ossandón, los que representan la mitad de los votos válidos.

“Piñera debe mejorar la votación que obtiene en comunas populares urbanas, ahí tiene un nicho por trabajar. En la primaria, obtuvo buena votación en las comunas rurales y en las urbanas de nivel socioeconómico alto, pero el campo más débil sigue siendo el de estas comunas de ingresos bajos. Por eso es tan importante la línea programática que tiene para la clase media segura”, dice Jorge Ramírez, cientista político de LyD.

A su juicio, esto debe ir acompañado con una captación de apoyo en quienes se identifican con el centro, ya que “ya sea Guillier o Sánchez quien pase a segunda vuelta, quedará un espacio político huérfano en el centro, que son quienes no se alinean con discursos rupturistas, sino que tienen niveles de adhesión a discursos más moderados y Piñera los podría captar”.

Incluso, añade Ramírez, sería posible sumar a quienes votan por la DC y que hoy no están apoyando a Carolina Goic, pero advierte que en ese trabajo, el ex mandatario “no debe dejar de ser un candidato de oposición al Gobierno, porque su votación en primarias fue también una movilización de quienes anhelan un cambio”.

En ese escenario, Marta Lagos, directora de Mori Chile, cree que Piñera está en una encrucijada entre afianzar el voto de sus partidos o si abrirse a las “nuevas derechas” de Kast y Ossandón. “Él cometió el error de abrazar la vieja derecha y le salió competencia con Evópoli. La pregunta es si Piñera puede moverse a la nueva derecha, que es conservadora pero mira al futuro sin las anclas del pinochetismo, pero podría perder sus actuales votos. Y si no lo hace, podría perder la elección”, concluye.