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Guillier propone fin de la libre flotación cambiaria y royalty a recursos naturales

Jorge Arellano 14/06/2017

El documento sobre "las bases programáticas" del precandidato presidencial presenta una serie de lineamientos económicos donde también apuesta a una política fiscal anticíclica y que la nueva Constitución consagre el derecho a la sindicalización.

Son 126 páginas en las que el precandidato presidencial PR-PS-PPD-PC-IC-MAS Alejandro Guillier da a conocer las “bases programáticas” de lo que quiere sea su posible gobierno. Si bien el domingo pasado, cuando el senador independiente fue proclamado por seis de los siete partidos de la Nueva Mayoría, dio a conocer los lineamientos generales de su propuesta, con el detalle de sus ideas quedaron al descubierto una serie de énfasis con los que el legislador pretende desmarcarse de sus rivales camino a La moneda.

El documento se divide en cinco capítulos: “Más y mejor democracia para el bienestar y la participación: hacia una nueva Constitución”; “Hacia una economía moderna, inclusiva, sustentable e inteligente”; “Derechos sociales para una protección social”; “Descentralización y desarrollo socio territorial para el bienestas”; y “La modernización del Estado: un estado más eficiente, transparente y desantralizado”. En este, da a conocer una serie de iniciativas que, como el propio Guillier ha manifestado, apuestan fundamentalmente a una continuidad de la administración de Michelle Bachelet, pero también, sobre todo en el área económica, marcan ciertas reestructuraciones.

El propio texto apuesta a que el próximo gobierno “no debe cejar en impulsar los cambios políticos, económicos y sociales que Chile demanda, pero sin rupturas, sino con diálogo y acuerdos entre los sectores público y privado, como los trabajadores y la sociedad civil”, apostando a un mayor crecimiento.

Política fiscal anticíclica

El documento propone una política fiscal que “debe fortalecer su carácter anticíclico, asegurando que en fases recesivas el gasto público crezca más rápidamente que el PIB, al tiempo que en fases expansivas acontezca lo inverso”. Eso sí, no especifica qué se entiende por “fases expansivas”.

Evalúa sistema tributario desintegrado

Según las bases programáticas el sistema tributario debe ser progresivo y establecer incentivos a las inversiones. “Por ello, se estudiará si el actual sistema semi integrado es el más apropiado para lograr estos objetivos o uno plenamente desintegrado, uno donde las empresas paguen sus propios impuestos y las personas hagan lo propio con los suyos, independiente de los pagos que haya realizado la empresa”.

La propuesta de Guillier a mediano-largo plazo, es que la carga tributaria debe aproximarse a la media de los países de la OECD, y utilizando la estructura tributaria como una herramienta de mejora en la distribución de ingresos: “Debe avanzarse hacia un sistema tributario/fiscal que mejore la distribución del ingreso después de impuestos y transferencias”. Así, propone, el sistema tributario debe hacerse más progresivo.

“Estamos disponibles para revisar la reforma tributaria realizada el 2014, simplificándola, si así lo demuestra el balance de la Operación Renta, disminuyendo la evasión fiscal, incentivando la inversión y evaluando también espacios de apoyo adicional a las Pymes”, concluye en este capítulo.

Royalty a recursos naturales

Según plantea la propuesta del precandidato, su posible gobierno estudiará una reforma a los impuestos a la extracción de recursos naturales (royalty) para incrementar la participación del país en las rentas que generan los recursos naturales. En el caso de la gran minería del cobre, detalla, los eventuales cambios se aplicarán a partir del año 2030, una vez que expire la ley del royalty aprobada durante el gobierno de Piñera. “Esto da suficiente tiempo para que las empresas puedan adaptar sus planes de inversión y extracción”, señala el documento.

Adiós a la libre flotación cambiaria

También las bases programáticas del precandidato apuestan a un cambio de fondo de la política cambiaria. Según se justifica, “la diversificación productiva y exportadora hace necesario impulsar una política cambiaria, que tenga como propósito la estabilidad del tipo de cambio real, a un nivel competitivo y funcional para la estrategia comercial y productiva del país”.

Además, se asegura que el manejo de la política cambiaria durante la primera parte de la década de los noventa fue efectiva para controlar las fuertes tendencias que buscaban su apreciación. “Esto se logró con políticas heterodoxas que desplazaban la premisa neoclásica de la libre flotación que hoy guía el accionar de la política monetaria del país”, sostiene el documento.

También en el ámbito financiero, tendrá políticas contra el “rentismo financiero”. Por ello propone que las autoridades macroeconómicas amplíen su rol, con el objetivo de evitar que la riqueza financiera e inmobiliaria genere evasión, burbujas especulativas o riesgos de crisis financieras.

Infraestructura y concesiones

Las bases programáticas también apuestan a aumentar la inversión pública directa en infraestructura del 2,5% del PIB. Asimismo, se propone impulsar el sistema de concesiones en carreteras “desarrollando el marco regulatorio. Con el fin de eliminar reajustes exagerados en tarifas, la regla general será que toda obra adicional será licitada. En otras palabras, debe perfeccionarse el sistema de tarificación de las concesiones urbanas e interurbanas evaluando los sistemas de indexación, los subsidios cruzados que encarecen el transporte de pasajeros, los sistemas de adecuación de las obras mientras dura la concesión y los sistemas de fiscalización”.

Diversificación

En tanto, dentro de los pilares base de lo que será un programa final de Guillier, se establece buscar nuevas industrias y sectores competitivos para diversificar las matriz productiva y exportadora del país. Así por ejemplo, se menciona a industrias asociadas a la generación de energía en base a radiación solar, el impulso al turismo de “intereses especiales”, la ampliación de la exportación de servicios intensivos en conocimiento, así como el desarrollo de ramas con alto valor agregado en los clústeres asociados a recursos naturales.

Menor jornada de trabajo

El programa base del senador también recoge la idea planteada por la diputada comunista, Camila Vallejo, y se compromete a estudiar la reducción de la jornada de laboral a 40 horas. “Existe suficiente evidencia que la reducción de jornadas laborales puede tener impactos positivos en el empleo, la productividad, la calidad de vida, la distribución del ingreso, etc”, sostiene. No obstante, se añade que “esta reducción debe contemplar los mecanismos que eviten que dicha medida se transforme en una promoción del multi-empleo, pues su objetivo es claro: avanzar en una organización del trabajo de alta calidad que genere más productividad y mayor bienestar.

Sindicalizarse como derecho en la nueva Constitución.

Guillier y su equipo también apuestan por profundizar y ampliar los márgenes de la actividad sindical. Aseguran que “Chile requiere relaciones justas y equitativas no sólo como una condición de una mayor igualdad y cohesión social, sino que como condición de la productividad y la excelencia”. De esta manera, se busca fortalecer el derecho a la sindicalización y huelga.

Es más, se propone “consagrar en la nueva Constitución Política el derecho a la sindicalización, a la negociación colectiva y el derecho a huelga de todos y todas los chilenos y chilenas (…) En especial, esto requiere reconocer y promover a nivel constitucional el derecho a sindicalización, la titularidad sindical de la negociación colectiva y su existencia vinculante a todo nivel y ampliar los márgenes del Derecho a huelga, más allá de la negociación colectiva reglada”.

Ley de Glaciares y cambio a código de aguas

Las bases programáticas aseguran que se buscará la aprobación de la ley de glaciares, así como también propone “perfeccionar” la propuesta de reforma al código de aguas, para fortalecer el rol público en la gestión del recurso hídrico, reforzando el derecho humano al agua. Estos dos proyectos precisamente han sido iniciativas legales que ha generado bastantes críticas e incertidumbres por parte del mundo empresarial.