Actualidad & Política

Evangélicos se dividen y sector toma distancia del Ejecutivo

Juan Manuel Ojeda 14/09/2017

Gobierno optó por mantenerse al margen y evitó polemizar al respecto.

El Te Deum evangélico dividió a sus iglesias. La primera señal la dio una rama de la religión congregada en lo que ellos llaman Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas. El jefe de comunicaciones de dicho Concilio, Cristián Nieto, confirmó en la mañana de ayer lo que fue el primer golpe contra el Gobierno. Nieto anunció el “enfriamiento” de las relaciones de este credo con la administración de la Presidenta Bachelet, señal que fue interpretada como un quiebre entre ambas instituciones.

La noticia llegó tres días después del polémico Te Deum evangélico del domingo pasado, en donde se criticó duramente la agenda valórica impulsada por Bachelet, quien a su vez recibió insultos en la calle durante su llegada al recinto religioso.

“No nos parece justo que una ministra de Estado diga que hemos sido irrespetuosos con la Presidenta. Eso no es verdad. Y se lo puedo decir a ella en su cara y se lo estoy diciendo. Eso no es verdad”, afirmó Nieto haciendo referencia a los dichos de la ministra vocera de Gobierno, Paula Narváez quien manifestó la molestia de La Moneda por lo ocurrido el domingo. El tono de Nieto fue duro y agregó que “lo que pasó y lo que no le gustó al Gobierno fue que un candidato (Piñera) recibiera aplausos y una Presidenta que no los recibiera” y de pasó aprovechó de condenar los insultos recibidos afuera del templo asegurando que son “una iglesia amorosa e inclusiva”.

Sin embargo, otro sector de los evangélicos tomó una postura distinta. La Mesa Ampliada, dirigida por el obispo Emiliano Soto, rechazó el quiebre de las relaciones con el Gobierno. “No podemos darle golpes a quienes invitamos a nuestra casa”, dijo Soto. El obispo además agregó que “tal vez las personas no logran darse cuenta hasta dónde pueden afectar con sus palabras al otro” y remató concluyendo que “si la persona dice que le faltaron el respeto, yo al menos pido disculpas, porque es importante seguir manteniendo las relaciones”. La autoridad también tomó distancia del Concilio y catalogó dicha decisión de “soberbia”. En tanto, la Mesa Ampliada está preparando una carta de desagravio pidiendo disculpas a la Presidenta.

Por su parte, el Gobierno no quiso entrar en la polémica y optó por mantenerse al margen. La ministra Narváez reafirmó la postura de La Moneda. “Nos quedamos con las expresiones de disculpas y apoyo que han dado personeros de la Iglesia”, concluyó.