Carolina Goic

Actualidad & Política

Carolina Goic: “La visita a quien gana la elección es lo que corresponde, pero una cosa distinta es dar apoyo”

Julián Abusleme 14/11/2017

Insiste en desmarcarse de ser una continuadora de la NM y señala que ésta llega a su fin el 11 de marzo. Asume que su candidatura fue “arriesgada”, pero que era necesaria ante una DC que “marcaba el paso”.

La candidata presidencial de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, enfrenta sus últimos días de campaña con tranquilidad. Desde su comando hace una pausa, que durante los últimos seis meses asoma como un oasis, para revisar los pormenores del camino a La Moneda y también proyectar lo que sucederá a partir de este domingo.

Dice que las encuestas “quedarán al debe” y que entiende los saludos entre contendores después de conocerse los resultados como un “gesto de buena costumbre”, pero no necesariamente como una manifestación de apoyo. Adelanta que para conversar con Alejandro Guillier hará falta más que el simple hecho de tener el programa sobre la mesa y frena en seco a quienes esperan tener una negociación “entre cuatro paredes”. Además, dice que lo que se juega la DC en estos comicios es recuperar el rol de ser una alternativa distinta a las que proponen Sebastián Piñera y Guillier, a quienes tilda de representantes de la “polarización”.

Está en los últimos días de campaña, ¿hay algo que cree que pudo hacer mejor?

-Siempre hay cosas que se pueden hacer mejor. Aquí nos costó agarrar vuelo pero eso tuvo que ver también con procesos internos, partidarios, fuimos haciendo ajustes en el equipo que creo que son parte de las dinámicas de las campañas. El principal problema que tuvimos es que partimos más tarde, fue una campaña concentrada.

¿Le hubiera gustado tener más tiempo de campaña?

-De todas maneras, pero las cosas se dieron como se dieron, es algo que no estaba planificado y estoy muy orgullosa del trabajo que hemos hecho. Hemos dado un paso bien sustantivo para pasar de ser una idea audaz a ser una alternativa real que garantiza gobernabilidad.

Usted cuestionó la falta de programa de Guillier, ¿será más fácil conversar ahora que está el documento sobre la mesa?

-Veo a muchos que todavía están en esta lógica de juntarse porque hay que juntarse. Juntarse para enfrentar a tal persona suena más como el poder por el poder. Yo me alegro mucho de que esté el programa sobre la mesa, pero me hubiera encantado que hubiéramos aprovechado estos meses para dialogar en torno a eso.

¿Se desaprovechó esa oportunidad?

-Se desaprovechó absolutamente y fue mi discurso desde la definición de ir o no a primarias, era una de mis condiciones. Pero bueno, estamos acá y hoy día lo que yo siento es que esto no es solamente que aquí está el texto del programa, sino tiene que ver con las condiciones de cómo damos un salto en la forma de hacer las cosas. No nos juntaremos entre cuatro paredes a hacer un acuerdo de cómo nos repartimos poder.

Usted ha insistido en que pasará a segunda vuelta, ¿le gustaría que Alejandro Guillier llegue el domingo a saludarla?

-La visita a quien gana la elección es lo que corresponde, pero una cosa distinta es dar apoyo. El saludo cuando alguien pierde o cuando alguien gana de quien perdió o ganó es un gesto de buena costumbre. Lo que extraño del mundo de centroizquierda y sobretodo en la izquierda es autocrítica en lo que hemos hecho.

¿Su principal diferencia con Guillier se da en el camino de ser o no continuidad de este Gobierno?

-Esa es la opción de Alejandro: plantearse como continuidad. Yo no me defino como continuidad. No me defino como continuidad porque creo que la Nueva Mayoría termina el 11 de marzo. Como proyecto político que algunos aspiraban que hubiera pasado a ser coalición fracasó y eso tiene que ver en buena medida con las formas de hacer política.

¿Le preocupa cuando gente del comando de Guillier como Juan Andrés Lagos desestima la importancia de la Concertación?

-No comparto sus dichos, incluso integrantes del comando de Guillier salieron a plantear una postura distinta. Tampoco comparto la declaración de su vocera anterior cuando dice que la Concertación administró el modelo de la dictadura, ahí hay que estar muy ciego para no entender las diferencias.

Usted dice que es la más capacitada para rearticular la centroizquierda, ¿asume que en esa rearticulación el PC debe ser un actor o cree que sus actuales socios en la Nueva Mayoría estarían dispuestos a apartarlos de un nuevo proyecto político?

-Esto no se trata de las condiciones que se ponen de un lado u otro. Lo que hace la DC es recuperar su rol, su importancia, su peso. Mi punto es no aceptar vetos ideológicos, esto que yo grafico en los ideologismos de café.

Su candidatura apuesta a que la DC recupere un rol protagónico en el sistema político…

-Apuesta a recuperar el rol de ser una alternativa para muchos chilenos y chilenas. De ser una alternativa que sale de la polarización.

¿Toma los dichos de Ricardo Lagos en entrevista con Cristián Warnken como un apoyo a su candidatura?

-Es un gesto que yo valoro. Lo que hace el Presidente Lagos es reafirmar la tesis política que ha estado detrás de nuestra candidatura, el cómo recuperamos la política para la gente y nuestra capacidad de la política de trabajar, de salir de los acuerdos de cúpulas y no el sentido que tiene liderar cambios en este país.

¿Lo siente más cerca de su candidatura?

-Tengo un tremendo cariño por el Presidente Lagos, él ha estado presente en momentos muy importantes para mí en lo personal y desde ese respeto no voy a decir o interpretar por él en términos de lo que hará al votar, pero sí reconozco en él a un líder muy importante de la centroizquierda que siempre ha valorado el entendimiento entre el socialcristianismo y los social demócratas, que le tocó vivir desde los tiempos más difíciles de la dictadura y encabezar un gobierno. Hizo un aporte valiente al ser candidato, yo creo que fue injustamente tratado.

Usted cree que pasará al balotaje, pero ninguna encuesta dice lo mismo, ¿será que a los chilenos no nos importa la ética a la hora de votar?

-Lo asumo desde la responsabilidad que tengo yo. Uno trabaja pensando mucho más allá de cuatro años, esa ha sido nuestra apuesta más allá de la calculadora electoral, es desde la convicción y yo confío por lo que me dice mucha gente en la calle que eso se va a reflejar el 19 de noviembre. Va a pasar lo mismo que pasó con Trump o que pasó con el Brexit, las encuestas van a quedar al debe.

¿No es riesgoso plantearse como una alternativa distinta teniendo poco tiempo de campaña?

-Eso es lo que hicimos al definir que íbamos con nuestra candidatura a primera vuelta. Nos paramos como una alternativa y fue una decisión arriesgada, osada, pero era la decisión correcta. Lo otro era seguir en la inercia derrotista, una cierta resignación y no, a mí me importa lo que pase en los próximos cuatro años.

¿Veía una DC marcando el paso?

-Sí, y un mundo político marcando el paso, entrampado en discusiones bastante poco importantes para la gente común y corriente. Me encantaría que en vez de discusiones estériles estemos exigiendo sacar adelante la reforma previsional.

¿Siente que en el momento en que usted se atrevió produjo un quiebre con quienes no querían tomar riesgos?

-Pensando en ser Presidenta siempre cuidaré la institucionalidad y tomamos una decisión institucional desde mi candidatura, que fue unánime, hasta ver si íbamos o no a primarias y eso fue por una alta mayoría. Entonces, hay algo que tenemos que aprender como partido y es que las diferencias son legítimas, pero las discusiones internas las hacemos al interior del partido, tomamos una decisión y salimos todos detrás de esa decisión.

¿No todos respetaron la decisión de la Junta Nacional?

-Me quedo con las bases, veo un tremendo entusiasmo y veo no sólo militantes, sino personas que se ven representadas por nuestra postura y se habían quedado en la casa porque no nos veían con la fuerza, no nos veían con el liderazgo, con la convicción y hoy sí nos ven.

¿Hay un sector de la DC al que nunca pudo convencer?

-He enfrentado momentos complejos, cuando tuvimos un revés en la Junta no dudé en no seguir con la candidatura si no se daban las condiciones. Ha habido liderazgos con quienes ha sido más complejo coordinar campañas, pero yo me quedo con la foto con Yasna Provoste en Copiapó, en terreno, trabajando juntas, hay diferencias, lo que pido es que esas diferencias políticas internas, más partidistas, las discutamos donde corresponde, porque eso es lo que hace potenciar el rol de un partido donde todos estamos por voluntad.