Beatriz Sánchez

Actualidad & Política

Beatriz Sánchez: “No hay que temer a los cambios si es que queremos seguir creciendo... Chile, como está, no resiste más”

Carlos Said 10/08/2017

Entrevista con la candidata presidencial del frente amplio. En pensiones, la periodista propone un sistema de cotización colectiva solidario, que no será retroactivo. Además, llama al empresariado a entender que estos cambios son necesarios y que impulsarán el desarrollo.

BEATRIZ SÁNCHEZ sabe lo que es tener una vida vertiginosa. En 24 años de carrera, la periodista pasó por cinco radios distintas, y en marzo decidió cambiar los micrófonos por los megáfonos, al asumir una precandidatura presidencial en el naciente Frente Amplio, el conglomerado de fuerzas emergentes que más rápido ha crecido en los últimos años. Ahora, ya investida como candidata presidencial, Sánchez explica cuáles son sus propuestas económicas, cómo las realizaría y cómo se proyecta la construcción del naciente bloque que la llevó a irrumpir en la política.

Ustedes han dicho que sí se preocupan de la economía, ¿cuáles son las principales propuestas en esta materia?

-Hay varios ejes y uno de los principales es cambiar el modelo de desarrollo que tenemos hoy. Hoy, nuestra economía se basa en la explotación de recursos naturales, con muy poco valor agregado, y la única forma de crecer es hacer cosas distintas, terminando con la explotación permanente de recursos para girar y agregar más valor, hacer lo que están haciendo en innovación, ciencia y tecnología otros países que nos llevan la delantera. Hay que empezar a cambiar esto y el momento es ahora. Creo que soy la única candidatura que plantea un cambio en el modelo.

¿Y eso qué significa?

-Eso significa potenciar una fórmula nacional de inversiones para Chile, lo que significa ampliar el gasto que hace el país en esto, que hoy es del 0,4% (del PIB) y planteo subirlo al menos a 1%, sin detener ese crecimiento, y llegar en el mediano plazo al 2,4%, que es el promedio de la OCDE, con el objetivo de empezar a hacer más industria y desarrollo nacional. Eso se puede hacer con un Estado emprendedor, con alianzas con privados e importando tecnología e innovación. Es una de las formas de trabajo para crecer más y más armónicamente, porque ¿quién crece cuando Chile crece? Ese crecimiento no debe ser para el 1% más rico del país, sino que de forma pareja, con salarios mejores. Es también un crecimiento del potencial humano.

¿El plan de inversiones es una especie de fondo de infraestructura?

-No es sólo para desarrollar más infraestructura, sino que también para que el Estado se involucre en la creación de más industria, creación chilena, con emprendimientos descentralizados. Industrializando con creación de conocimiento, no estoy hablando de volver a la industria de los años 60 o 70. Cuando hablamos de un plan de inversión, es generar creación en Chile. Generar conocimiento e industria local.

El Gobierno presentará hoy su proyecto de pensiones, ¿qué espera de ese anuncio? ¿Cuál es la propuesta del FA?

-El Gobierno de la Presidenta Bachelet tiene una oportunidad histórica de tomar lo que las personas están exigiendo en las calles desde hace tiempo. Mi candidatura está planteando derechamente “no más AFP”, lo primero que proponemos es que el sistema sea de buenas pensiones, y para eso pensamos sacar a las AFP de su negocio e impulsar un sistema de cotización colectiva con una lógica solidaria. En eso estamos basados en la propuesta de la coordinadora de “No+AFP”, que es innovadora. La propuesta no es exactamente de reparto, pero sí de apoyo intra e inter generacional de apoyo a las pensiones.

Pero, ¿cuál es la base para una buena pensión?

-En los diálogos para la creación del programa salió algo que fue transversal y que va en la línea con la propuesta de “No+AFP”, que es garantizar buenas pensiones, que no sean menores al salario mínimo, lo que ya sería cambiar la cara de las pensiones actuales, y con una responsabilidad mayor para las mujeres, que estamos mermadas en el trabajo y también en esta materia.

¿Cree que hay que igualar la edad de jubilación entre hombres y mujeres?

-No, en la propuesta no se plantean cambios sustanciales en esa materia. Tampoco se habla de tomar los ahorros individuales, cada persona mantiene lo que tiene hoy en su cuenta individual, pero se generará un sistema que regirá desde su debut, con una institucionalidad nueva. No es un retroceso a lo que está ganado hasta hoy, que es jubilar a los 60 años las mujeres y a los 65 los hombres.

Llamado a empresarios

Ustedes proponen grandes cambios, ¿son realizables en cuatro años?

-Los gobiernos de cuatro años son muy cortos y entendemos que muchas de nuestras propuestas no se terminan o no se pueden concretar en cuatro años. Lo que sí se puede hacer es sentar una institucionalidad para que el país vaya girando hacia los cambios que estamos proponiendo. Algunas cosas se concretarán a mediano plazo y otras a más largo plazo.

¿Qué cambios concretaría en su eventual gobierno?

– Hay varias cosas que pueden empezar a cambiar. Por ejemplo, en las pensiones, sacando a las AFP del sistema y subiendo el estándar de las pensiones. No será un cambio inmediato, pero sí se puede avanzar. También me interesa avanzar en salud y educación, sin detenernos. En cuatro años no habrá educación gratuita, pero sí se puede ir aumentando, en los deciles o partiendo por algunas regiones, o por las universidades estatales. Hay fórmulas para avanzar en gratuidad, sin detenerse. El mismo plan de inversiones, que es difícil cerrarlo en cuatro años, pero sí se puede sentar la institucionalidad y fijar plazos para que la ciudadanía.

Este Gobierno enfrentó una dura oposición del empresariado, ¿cómo resolverán eso, si ustedes tiene propuestas más radicales?

-Me pregunto qué tan radical puede ser que haya pensiones dignas, o acceso a la salud para todos de manera igualitaria, o que la educación es un derecho y debe ser gratuita. Nuestras propuestas no son radicales, son las justas. Hoy todos nuestros derechos son negocios, y nosotros queremos terminar esos negocios. No veo esto como radical, lo veo como lo justo, y el país lo puede hacer. En el caso de la Presidenta Bachelet había una intención genuina de hacer estos cambios estructurales, pero faltó convicción de su coalición. La Nueva Mayoría se opuso a muchos de estos cambios o los fue desdibujando, por ripios internos pero también por falta de convicción de sus parlamentarios. No sólo fue obra de Chile Vamos. Y creo que todos los cambios hay que hacerlos democráticamente, no nos cerramos al diálogo y no me cabe duda de que en la NM hay gente a la que le gusta lo que estamos proponiendo. Vamos a hacer todos los diálogos para concretar esto, pero no se puede seguir haciendo en “la cocina” de Zaldívar. Eso tiene que terminar.

¿Pero cómo avanzarán si las empresas se oponen? JP Morgan alertó por el alza que usted tiene en las encuestas…

-En su análisis, el banco JP Morgan decía dos cosas que son bien ciertas. La primera es que nos estamos consolidando en el segundo lugar y que eso es preocupante… para mí no. Instalarme en el segundo lugar, con las propuestas que tenemos, diciendo “No+AFP”, seguro de salud universal y educación gratuita, significa que la gente quiere esos cambios, que lo que estamos diciendo le hace sentido a las personas. Y lo segundo que dice es que con esta candidatura se puede afectar la bolsa de valores, de las empresas que tienen más recursos en Chile. Exactamente, no quiero gobernar para el 1% del país, quiero gobernar para los ciudadanos. El banco tiene razón.

¿Qué mensaje le daría a los empresarios?

-Hoy Chile tiene un nivel de rabia y de desesperanza muy grande. Me pregunto cuánto resiste un país que se construye de esta manera, donde hay negocios en áreas que son imprescindibles para la vida, como la salud y la educación. Y lo que proponemos no es que Chile deje de crecer, sino que crezca de manera justa. No proponemos que se terminen los puestos de trabajo, sino que haya más puestos de trabajo, pero con una mirada distinta. Entonces, convoco a los empresarios, que son diversos y amplios, y varios buscan una forma distinta de entender el desarrollo. No hay que temer a los cambios si es que queremos seguir creciendo. Pero que la riqueza de Chile se reparta de manera justa, porque Chile, como está hoy, no resiste más.

El camino a la moneda

Se calcula que el FA tendrá una bancada de 10 a 15 diputados, lo que no sirve para aprobar leyes, ¿haría una alianza con la NM para garantizar el apoyo?

-No hablo de pactos con la NM, menos en esta etapa de la competencia. Vamos a dialogar, pero cuando seamos gobierno. Ahí por supuesto que nos abriremos a dialogar, porque con este sistema electoral nuevo no habrán mayorías en el Congreso. Nosotros queremos dialogar, pero tendremos el respaldo ciudadano para los cambios.

Usted lleva varias semanas empatada con Alejandro Guillier en las encuestas, ¿es por la irrupción del FA o por la crisis interna del oficialismo?

-El ambiente electoral está abierto y eso tiene que ver con la irrupción del Frente Amplio, que promueve cambios grandes, y porque la Nueva Mayoría va con dos candidatos, cosa que no había pasado nunca. Y eso es una descomposición, que se nota. En la NM no veo discusión de ideas entre sus candidaturas, sólo discuten la política electoral, sobre quiénes van de parlamentarios y quiénes están en los comandos. Nosotros estamos proponiendo ideas.

Obtuvieron 300 mil votos en primarias, pero Bachelet llegó a La Moneda con 10 veces más que eso, ¿cómo movilizarán a la gente?

-La comparación de nuestra votación en primarias es injusta, porque tratar de comparar al FA con Chile Vamos con la NM, que están en el Estado desde 1990, es injusto. Sí tenemos que avanzar en que la adhesión que tenemos, que es efectiva y la marcan las encuestas, se transforme en votos. Eso es un problema para todas las candidaturas. Ese es un desafío para el FA y habrá un despliegue territorial, trabajaremos con las candidaturas parlamentarias y con voluntarios, y queremos hacer una campaña alegre y con convicción.

“Debemos hablarle a la gente que busca algo distinto, que perdió la esperanza en la política”

El FA lleva apenas unos meses de trabajo y tiene una mayor adhesión que proyectos políticos similares que hubo en el pasado, ¿cómo evalúa lo que se ha hecho y cuál es su proyección?

-Ha sido muy rápida la irrupción del FA en el mapa político y eso va para rato. Pero el FA se proyecta más allá de una candidatura en particular y por eso nos interesa que haya parlamentarios nuestros. Eso es importante, porque la ciudadanía se siente lejos de la política y acá les ofrecemos la oportunidad de votar por otras personas, ancladas en los movimientos sociales. Una cosa es el fortalecimiento del FA, que vino para quedarse y ser mayoría, y otra cosa es la candidatura, que tiene tiempos finitos y que busca expandir nuestras propuestas. La idea es que en el menor tiempo posible seamos la principal fuerza política chilena.

¿Qué consejos les daría a las 13 organizaciones del FA?

-En el FA veo convicción, estamos construyéndonos en base al cambio, a que las personas se relacionen de manera distinta, que se puede trabajar colectivamente. Y sin dar consejos, creo que hay que mirar hacia afuera del FA. En el FA hay varias orgánicas, pero debemos hablarle a la gente que busca algo distinto, que perdió la esperanza en la política, y anclarnos en las organizaciones sociales.

En el FA hay distintos polos; hay liberales, hay quienes se dicen ciudadanos y otros que son de izquierda, ¿cómo se define usted ideológicamente?

-Me defino como una mujer de izquierda democrática. Me gusta esta dicotomía de que la disyuntiva no es entre mercado y Estado, sino que entre mercado y democracia. Busco un país con más democracia y eso implica que todos nos sintamos parte de las decisiones que se toman. Ya estamos grandecitos en Chile como para que las decisiones se tomen en espacios que no son los nuestros. Ahora, es interesante que en el FA haya definiciones distintas, no lo veo como un drama. Tenemos 10 principios básicos al que todos adhieren, desde el Partido Liberal al Partido Igualdad, y los polos de pensamiento le hacen bien al FA.

Pero las distintas definiciones internas se expresan en desacuerdos en ciertos temas, como sobre Venezuela. ¿Cree que deben acordar una postura?

-Todos estos temas se discuten internamente y en muchos de ellos hay más acuerdo que desacuerdo. En Venezuela me parece que falta diálogo, hay una crisis institucional que está escalando, necesita aumentar sus espacios democráticos y eso se hace dialogando. Hay una mirada crítica a lo que ha hecho Nicolás Maduro, pero también a la oposición, que no está colaborando en establecer canales de diálogo. En eso hay coincidencia en el FA.

También deben resolver qué harán si no pasan a segunda vuelta. ¿Cuál es su opinión?

-No estamos trabajando en esa hipótesis, no nos hemos juntado para decidir nada de eso. Nuestro trabajo es pasar a segunda vuelta, somos competitivos y lo que nos diferencia de los otros conglomerados es que ellos están viendo de qué manera buscar alianzas en una máquina electoral permanente. Nosotros estamos en otra cosa.

La polémica más reciente en el FA es la idea de Alberto Mayol de ser candidato a diputado en un distrito que ya estaba pactado. ¿Cómo se debe resolver?

-Sin involucrarme, porque este es un tema del FA, puedo decir que queremos a Alberto Mayol en el FA. Es un liderazgo que nos gustaría potenciar, personalmente dije que me encantaría que fuera candidato a senador por Valparaíso, El Maule o La Araucanía, en especial las dos primeras, donde hay posibilidades de llegar al Senado. También varios partidos le hicieron propuestas de candidaturas a diputado por distintos distritos. Tenemos toda la disposición del mundo para que asuma una candidatura en un lugar competitivo.